Aunque en Andalucía los efectos de la sequía que está recorriendo media España ha tardado en llegar, lo cierto es que en pocas semanas han visto cómo se pasaba de una situación «que era buena a que los cereales se resientan por la falta de agua», por lo que  aunque llueva ya se prevé «que ya no va a ser un año bueno», según ha lamentado el presidente de Asaja Cádiz, Pedro Gallardo, y los responsables de las principales cooperativas de la provincia. Por eso, y como alternativa a las pérdidas que puedan tener, proponen aplicar «una ayuda acoplada a algunos cereales como el trigo duro para defender este cultivo».

Aunque han reconocido que, afortundamente, esta campaña ha sido escasa la aparición de enfermedades y del mosquito mayetiola destructor, que el año pasado jugó una mala pasada al sector, los cerealistas reconocen que por efecto de la ausencia de lluvia «los trigos se encuentran espigados. Los agricultores han invertido en fertilizantes, abono… y sólo tenía que acompañar la meteorología pero, por ahora, vivimos en la incertidumbre de qué nos deparará mayo».

Un problema al que se añade que la preocupación por la futura rentabilidad que está en entredicho, porque al temor por los efectos de la sequía se suma que «no se puede aguantar un cultivo con precios de los 80 y costes de hoy en día». De ahí que se reclame una ayuda acoplada a algunos cereales como el trigo duro.

Los agricultores temen que se pueda dar un cambio del cereal al aceite ante su mayor rentabilidad

Por eso, Asaja siempre ha reivindicado una ayuda acoplada a algunos cereales para defender este cultivo y por supuesto, seguirá con este argumento para introducirlo en la reforma de la PAC. «Es de vital importancia el acople, herramienta que ya se utiliza en Francia e Italia», ha defendido Pedro Gallardo.

Por su parte, los responsables de las cooperativas gaditanas tampoco son más optimistas. Alfonso Pérez, de la Coop- de Los Remedios, ha sido claro al señalar que «hasta ahora el cultivo estaba muy bien pero en el mes de abril, por la falta de agua se ha venido a atrás. La campaña va a ser desastrosa, unido a que los precios están siendo bajo, lo que dejará un panorama muy complicado. Preveo que, viendo los buenos precios que da el aceite, si el caso del cereal sigue como hasta ahora en seis años, los agricultores de la sierra, tiendan a cambiar cereal por olivar».

Por su parte, Ramón Holgado, de la Coop. Vallamartín, fue más contundente al destacar que será «un año catastrófico en la producción con daños irreversibles. Por este motivo, recomendamos a los agricultores que separen los granos por calidad y los almacenen evitando la especulación de intermediarios y vender a la primera de cambio», recordando que en las cooperativas ofrecen este servicio de almacenamiento tanto a los asociados como a los no asociados.