La COAG CyL augura para este año un descenso de la cosecha del cereal de invierno del 33% en Castilla y León, con respecto al ejercicio anterior, y una producción que se quedará en las 6.415.722 toneladas, frente a las 8.556.526 de 2020. Una situacion que puede agravarse si no llueve adecuadamente en junio y se forman los temibles asurados.

Según COAG, las sementeras se realizaron con normalidad, pero fallaron las lluvias de marzo y primera quincena de abril, y temperaturas por debajo de lo habitual en momentos clave, justifican que la producción se vaya a resentir y se prevea un descenso de la cosecha del cereal.

Para esta organización agraria, el comportamiento del trigo arrojará mejores resultados que el de la cebada, y la suma de producción de todos los cereales se aproximará a la media de los últimos seis años, situándose aproximadamente un 3% por encima de la misma (unas 200.000 TM más).

A partir de los datos de la Consejería de Agricultura, la superficie de cereal este año es mayor que la sembrada en los últimos seis años, y en concreto es de 1.997.673,51 hectáreas (frente a las 1.864.540 has de la media de los últimos seis años).

LA COSECHA DE 2021 SE ENCUENTRA ADELANTADA UNA SEMANA DE MEDIA CON RESPECTO A LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS

La cosecha viene adelantada, como ya viene siendo tónica habitual en la última década, y presenta mayor desigualdad que nunca, no sólo entre provincias sino también en parcelas de una misma comarca o según cultivos.

A apenas tres semanas del comienzo de la recolección en la zona sur de la comunidad autónoma, la cosecha de 2021 se encuentra adelantada una semana de media con respecto a los últimos 30 años, si bien el estado fenológico de desarrollo de los cultivos es similar a los últimos seis años.

Según COAG, el adelanto se hace patente sobre todo en cebada y no tanto en trigo, y existe una gran diferencia, de entre 2 y tres semanas, entre las zonas más avanzadas (toda la provincia de León y oeste de Zamora) con respecto a las que requerirán una entrada de las cosechadoras más tardía en relación a sus fechas tradicionales de esta labor (sur de Salamanca y Valladolid, norte de Burgos, oeste de Soria y toda la provincia de Ávila excepto su parte más occidental).

La estimación realizada desde COAG-Castilla y León refleja un hecho nada habitual dentro de la desigualdad que caracteriza la campaña actual y por tanto el descenso de la cosecha del cereal.

Y es que las menores expectativas relativas de cosecha se dan en las provincias de Burgos y Palencia, y más en concreto con un descenso de entre el 15 y el 20% de la producción en ambas márgenes del Pisuerga (es decir, la parte este de Palencia y la parte oeste de Burgos), así como en todo el tercio norte de Burgos.

La merma que se da en estas zonas se ve compensada con las mayores expectativas de recogida de grano en Ávila (+10%), Salamanca (+12%), Segovia (+13%) y Valladolid (+11%), y también, aunque en mejor porcentaje, en León (+7%) y Soria (+5%).

La cosecha en Zamora, muy desigual en sus comarcas, no se desviará prácticamente de la media de los últimos años más allá de un 3%.