La organización agraria ASAJA Málaga mira con cautela la aprobación de la Sierra de las Nieves como Parque Nacional, aunque considera que será beneficioso para el conjunto de la provincia, conllevará una batería de nuevas restricciones, desconocidas hasta el comienzo de los tramites de aprobación del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), que supondrán un lastre para la continuidad de las actividades agrícolas, ganaderas, forestales y cinegéticas de la zona en concreto.

El nuevo espacio que se suma a la Red de Parques Nacionales, cuenta con una superficie de 22.979,76 hectáreas en Málaga, el extremo oeste de la Cordillera Bética, en la cual quedan excluidas la mayoría de las fincas privadas que podían quedar en una situación de paralización. Además, hay una Zona Periférica de Protección (ZPP) de 74.766 hectáreas. El Parque Nacional de la Sierra de las Nieves se ubica en Málaga y en su entorno viven más de 63.000 habitantes de los municipios de Benahavis, El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera, mas los ubicados en la ZPP. Asimismo, se crea una Zona de Influencia Socioeconómica que, a pesar de estar bastante alejada del epicentro del Parque, cuenta con las mismas oportunidades que existen en el mismo y en la ZPP. Se trata de una situación que deja de lado cualquier criterio de priorización para los verdaderamente afectados por esta nueva figura.

LA CONVERSIÓN EN PARQUE NACIONAL CONLLEVARÁ UNA SERIE DE LIMITACIONES QUE AFECTARÁ A LOS SECTORES AGRÍCOLA, GANADERO, FORESTAL Y CINEGÉTICO

De hecho, aunque en la exposición de motivos se dice que  “se apoyará a las poblaciones locales residentes en el interior del Parque Nacional, en particular mediante el desarrollo de actividades económicas y comerciales relacionadas con el uso público y las actividades de turismo rural”, sin embargo en el artículo 1. Objeto, el apartado g) dice: “Contribuir al desarrollo sostenible de las poblaciones que aporten territorio al Parque Nacional y de aquellas incluidas en su área de influencia socioeconómica”.  Con lo cual, no se establece ninguna prioridad para la Población Local Residente, ni del Parque ni de la ZPP, que son los que directamente sufren las restricciones. ASAJA confía que, antes de su paso por el Senado, se corrija esta falta de consideración positiva hacia las personas, actividades y explotaciones verdaderamente y directamente afectadas por el Parque.

Hasta ahora todo este territorio poseía la categoría de Parque Natural, Reserva de la Biosfera y las Zonas Especiales de Conservación: ZEC Sierras Bermeja y Real,  ZEC Sierra Blanca,  ZEC Sierra Blanquilla, ZEC Valle del Rio Genal, ZEC Sierras de Alcaparain y Aguas, ZEC Rio Verde, ZEC Rio Guadaiza, ZEC Rio Guadalevín, Rio Real y Rio Fuengirola. Todas ellas ya disponían de sus planes de gestión.

Con esta declaración, se impondrá el máximo nivel de protección ambiental, supuestamente para proteger recursos naturales y culturales, actualmente con suficiente protección. ASAJA Málaga ha asistido a todas las reuniones, ha alegado en todas las fases del proceso y ha dejado constancia de su desacuerdo en cada una de ellas, advirtiendo que esta declaración resulta limitante, no solo para los agricultores, ganaderos, propietarios forestales y gestores cinegéticos, sino para el conjunto de habitantes de las 97.749 h de territorio afectado, a la espera de la aprobación del PRUG.

Aunque asegura que se les ha manifiestado que se han contemplado todas las actividades existentes en la Sierra de las Nieves como esenciales, «la conversión en Parque Nacional conllevará una serie de limitaciones que tendrán afección en los sectores agrícola, ganadero, forestal y cinegético, además de problemas de índole técnica, con multiplicación de cualquier tipo de los ya tediosos trámites burocráticos», recalca la organización.