La localidad zamorana de Matellanes, de apenas un centenar de habitantes, ha sido uno de los ejemplos de los pueblos en los que han doblado las campanas y en los que se han concentrado este martes 7 en distintos puntos de la denominada España vaciada para reivindicar el territorio rural como espacio de oportunidades y clamar por soluciones.
La concentración, convocada por la Revuelta de la España Vaciada y que en Zamora ha estado respaldada por la Coordinadora Rural de esa provincia, ha incluido el repique de campanas en los pueblos al mediodía como una llamada de atención. En pueblos como Matallanes, donde la población ha ido disminuyendo con los años, este tipo de acciones buscan poner el foco en una realidad que sigue marcando el día a día: menos vecinos, menos servicios y más dificultades para mantener la vida en el entorno rural.
Tras ese repique, en Matellanes, una localidad de la comarca de Aliste, al oeste de la provincia y perteneciente al Ayuntamiento de Rabanales, una quincena de vecinos se han concentrado a las puertas de la iglesia de la localidad, donde han leído un comunicado reivindicativo.
«Todos los días escuchamos a los políticos y a gran parte de la prensa hablar de la necesidad de ayudar a la España vaciada, al mundo rural, sin embargo la realidad que vivimos es muy distinta», han señalado, para denunciar el exceso de burocracia y las trabas en las administraciones que encuentran quienes quieren emprender en el mundo rural.
Han agregado que para ello necesitan «innumerables permisos, plazos interminables y un montón de requisitos» que dificultan poner en marcha explotaciones agrícolas o ganaderas, a las que no se dan facilidades.
También han incidido en la burocracia en materia de vivienda y de los problemas en la cobertura de telefonía móvil que sufren muchos pueblos y han reclamado a las Administraciones un cambio de políticas que priorice la lucha contra incendios y ayude a los agricultores y ganaderos, que «son los que realmente previenen los incendios y los están invitando a abandonar nuestros pueblos».
En el ámbito local, en Mellanes han reivindicado igualmente la conversión en autovía de la carretera Nacional 122 en el tramo que une la capital zamorana con la frontera con Portugal y han concluido su lista de reivindicaciones al reclamar «una solución urgente para nuestros pueblos».





