Los datos oficales facilitados por la Consejería de Desarrollo Rural de Cantabria en las que se muestra que más de la mitad de los jabalíes abatidos en Liébana en las batidas extraordinarias de marzo han dado positivo en tuberculosis bovina, ha disparado las alarmas en la montaña leonesa (donde ya se ha efectuado cinco vaciados sanitarios en un año). Por eso desde ASAJA León piden a la Junta de Castilla y León que coordine con Cantabria batidas de jabalíes portadores y enfermos de tuberculosis.
El Gobierno de Cantabria ha proporcionado datos concluyentes sobre el extraordinario papel que juegan los jabalíes en la difusión de la tuberculosis bovina, una enfermedad zoonosis que es objeto de erradicación al afectar a la especie humana. La mayoría de los jabalíes abatidos en un programa específico, y en un territorio limítrofe a la provincia de León, han dado positivo a la tuberculosis, y son los mismos serotipos que han hecho enfermar a la ganadería vacuna.
Paralelamente, desde ASAJA recuedna que la tuberculosis bovina está repuntando en la Montaña Oriental Leonesa, en la zona de influencia del Parque Nacional de Picos de Europa y el Parque Regional de Picos de Europa, con al menos cinco vaciados sanitarios (explotaciones en las que se ha sacrificado todo el rebaño) en menos de un año. Aunque todo esto es compatible con que la provincia siga teniendo la declaración de oficialmente indemne a la tuberculosis bovina.
«NO SE PUEDEN SEGUIR PIDIENDO ESFUERZOS A LOS GANADEROS, TENIENDO QUE SACRIFICAR SUS VACAS, CUANDO EL CONTROL DE LA ENFERMEDAD NO ESTÁ EN SUS MANOS”
Ante esta situación, ASAJA exige a la Junta de Castilla y León que «no siga ocultando los datos sobre tuberculosis en fauna salvaje, sobre todo jabalíes, y que coordine con Cantabria, y si es el caso con Asturias también, un programa de control de censos de jabalíes que debería de pasar por eliminar al menos dos tercios de esas poblaciones, y para ello hay que organizar cacerías incentivando económicamente a los cazadores. Hay que pagar por cada animal abatido para que de verdad se vean resultados».
En este sentido, recuerdan que «no se puede olvidar que la zona ganadera a la que nos estamos refiriendo es una reserva regional de caza, gestionada por la Junta de Castilla y León, y que por lo tanto con más motivo son responsables de los daños de todo tipo, pero sobre todo sanitarios, que están ocasionando especies como los jabalíes».
ASAJA considera que «no se pueden seguir pidiendo esfuerzos a los ganaderos, teniendo que sacrificar sus vacas, cuando el control de la enfermedad no está en sus manos, que se difunde por especies cinegéticas que se mueven libremente por un amplio territorio y que sus censos crecen de forma vertiginosa».




