La consejera de Agricultura de Castilla y León, Milagros Marcos, ha planteado que la PAC podría contar con un ‘tercer pilar’, centrado en mecanismos “anticrisis de mercado” que ayuden a responder “de forma rápida y adecuada” a las situaciones “de incertidumbre e inestabilidad”, pero además debe de contar con reservas específicas. Así lo aseguró Marcos en respuesta a una de las preguntas que desde las distintas comunidades formularon a quienes participaron en la Conferencia ‘PAC. Construyendo la PAC del futuro post 2020’ que se celebró en Madrid los días 27 y 28 de marzo.

Al respecto, Marcos ha reconocido que los instrumentos de mercado “y otras actuaciones han sido los grandes olvidados en las diferentes reformas de la PAC a lo que ha añadido que son “inexistentes o cuanto menos ineficaces” por lo que ha abogado por una “revisión profunda” de estos aspectos.

Por ello, la también portavoz de la Junta cree que a partir de 2020 se debe incorporar en la PAC lo que para ella es un ‘tercer pilar’ anticrisis de mercados que contribuya a paliar “las cada vez más repetidas situaciones de incertidumbre e inestabilidad, un “nuevo pilar” que debe contar con reservas específicas además de “intervenciones clásicas de una manera básica” como pagos anticrisis dirigidos a sistemas de seguridad o para dotar de fondos preventivos anuales de ahorro que se usen para luchar contra “la volatilidad” de los precios.

El objetivo es garantizar que los precios de mercado “no estén por debajo de los costes medios de producción”

Pero además, para la consejera de Agricultura este ‘tercer pilar’ se tiene que ver reforzado con una nueva competencia comunitaria como es la regulación común europea de la cadena alimetaria y pone como modelo a seguir la ley española de la cadena alimentaria. Por ello, esta cuestiones se tienen que incorporar al debate junto a cuestiones como la revisión del derecho de la competencia, la mejora de la red de seguridad básica y la implicación del sector privado en la gestión de los mercados en las primeras etapas antes de producirse “crisis graves”.

Se trata, en definitiva, “de constituir una auténtida red de seguridad” que velará para que se activen las herramientas de intervención y se garanticen que los precios de mercado “no estén por debajo de los costes medios de producción”. Por otro lado, sobre otra de las cuestiones formuladas, Mila Marcos cree que se deben reforzar las acciones estructurales “para corregir el deterioro socieconómico de los agricultores en la cadena alimentaria” con una regulación básica europea, para lo que sería necesario que las organizaciones de productores y las interprofesionales jueguen “un papel fundamental y una gestión activa en el control de la oferta.

Pero además, ha apostado porque la Comisión establezca instrumentos de detección temprana de las crisis como sistemas de alerta temprana u observatorios de mercados agrarios, para lo que se pueden propiciar el uso de las nuevas tecnologías y ponerlas “de forma transparente a disposición del sector, en su conjunto”.