El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha expuesto este martes 29 en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea (UE), que termina  en Luxemburgo, las dificultades que atraviesa el sector ganadero, y particularmente el vacuno, tanto de carne como de leche, debido al aumento del precios de materias primas con destino a alimentación animal.Por eso, ha pedido a la CE que realice un seguimiento estrecho de la evolución de los márgenes de valor de las explotaciones ganaderas.

Además, ha trasladado su preocupación por las importaciones de frutas y hortalizas de terceros países y ha llamado la atención sobre la necesidad de que se cumplan las condiciones establecidas en los acuerdos comerciales establecidas por la Unión Europea (UE).

La falta de cumplimiento de estos acuerdos sitúa en desventaja competitiva a determinadas producciones españolas, por lo que el ministro ha solicitado a la Comisión Europea extremar el cumplimiento de los acuerdos.

Respecto a las materias primas, el incremento del precio de los cereales y de las oleaginosas ha supuesto un encarecimiento de los piensos compuestos utilizados para la alimentación animal. Aunque la producción mundial de cereales puede alcanzar un récord este año, hay previsto un incremento de la demanda del 2%, por lo que se mantendrá la presión sobre los precios.

Planas ha solicitado a la Comisión que realice un seguimiento estrecho de la evolución de los márgenes de valor de las explotaciones ganaderas, especialmente de las de producción de leche. El ministro ha advertido de la dificultad que tienen los ganaderos para repercutir el incremento de las materias primas en los siguientes eslabones de la cadena de valor.

 En el análisis de la situación de los mercados agrarios que ha realizado el Consejo de Ministros, Planas ha abogado también por flexibilizar durante un año la aplicación de los programas operativos de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, debido al impacto de las incidencias climatológicas en gran parte de Europa. Igualmente ha considerado necesario ampliar en un año más, hasta el 31 de diciembre de 2022, las autorizaciones de nueva plantación y replantación de viñedos, debido a las dificultades que han tenido los titulares por la pandemia de la Covid-19.