El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido la justicia retributiva en las ayudas directas de la PAC y ha asegurado, ante las críticas al real decreto aprobado este martes por considerar que las medidas para lograrl la convergencia son bruscas, que «lo brusco es el inmovilismo».

En una entrevista con Efeagro para analizar la situación actual del sector agroalimentario y sus desafíos de futuro, Planas ha insistido en que lograr la convergencia -que dos agricultores que hagan el mismo trabajo reciban la misma ayuda- es una cuestión de justicia, por lo que está de acuerdo con las indicaciones de la Comisión Europea (CE).

La CE recomendó en diciembre a España que «avanzara significativamente» en el proceso de convergencia interno, en la distribución de las ayudas directas hacia grupos homogéneos de territorios y en eliminar su vínculo con las referencias históricas.

«Que el 80% de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) lo perciba un 20% de los titulares no me parece normal. Hay 680.000 perceptores en el conjunto de España y esta convergencia es necesaria desde el punto de vista redistributivo y de cara al funcionamiento y los retos del sector», ha afirmado el ministro.

Y también, según ha recordado, frente al reto de la incorporación de los jóvenes a la actividad agraria, pues a su juicio «la distribución actual de derechos de pago les penaliza claramente».

“EL REGLAMENTO DE TRANSICIÓN COMUNITARIO SE AJUSTA A LAS RECOMENDACIONES DE LA CE. Y HEMOS HECHO UNA LECTURA MODERADA DE ESAS PRESCRIPCIONES EUROPEAS»

«Vamos a avanzar de forma progresiva y moderada en este proceso. Lo que hacemos es, en 2021 y 2022, avanzar dos pasos más en camino que se alargará hasta 2027. Lo brusco es el inmovilismo, es no hacer nada, ha subrayado.

Respecto a la reacción al real decreto, como la expresada por el gobierno andaluz o distintas voces del sector agrario, Planas ha considerado que hay un «consenso básico» con una autonomía «que se ha opuesto y prefiere un modelo de inmovilismo» y otras que «quieren convergencia ya».

«La postura del Ministerio es la del justo medio aristotélico», según Planas, quien apuesta por «un proceso progresivo de reforma, que nos viene sugerido por Europa y que es necesario si queremos responder a los retos de esta década».

En este sentido, ha destacado que la norma aprobada  es «lo que prevé el reglamento de transición comunitario, acompañado por las recomendaciones de la Comisión. Y hemos hecho una lectura moderada de esas prescripciones europeas».

De acuerdo a sus datos, en la Unión Europea (UE) hay 18 países que «ya tienen una convergencia plena en el cobro de sus derechos»; en Alemania es del cien por cien, con una región formada por los lander, y en Francia, al 90 %, con dos regiones (el área continental y Córcega).

Dichos países son los principales receptores de ayudas de la PAC junto con España, donde sin embargo la convergencia solo alcanza al 46% de los agricultores y ganaderos.

«De aquí a final de la década tenemos que completar el proceso, porque será la condición para que podamos continuar percibiendo los fondos de la PAC a partir de 2023», ha resaltado, tras avanzar que habrá una conferencia sectorial extraordinaria en mayo con las autonomías para continuar un debate técnico y político que comenzó en febrero de 2019.

Los ejercicios 2021 y 2022 de la PAC se regirán por «las antiguas reglas ligeramente modificadas» y el presupuesto para el periodo 2021-2027. Y será en 2023 cuando la nueva programación entre plenamente en vigor», ha detallado.

Este año y el próximo, España contará con 7.200 millones de ayudas de la PAC (5.700 para pagos directos y 1.500 para el segundo pilar, incluyendo el fondo de recuperación Next Generation, que está incluido en esos dos años de ejecución.