Desde poco antes del 1-O, ya comenzaban a circular por las redes sociales y whatsapps imágenes de marcas catalanas acompañadas de mensajes que llamaban al boicot, a no comprar más productos catalanes.

Este hecho hizo que algunas empresas agroalimentarias catalanas se plantearan el cambio de sede a fuera de Cataluña, para evitar que todo lo relacionado con el conflicto político generado en los últimos días, les repercutiera en ventas.

Sin embargo, parece que poco pueden hacer las marcas catalanas para evitarlo. Ayer, 8 de noviembre, se revelaban los datos de un estudio elaborado por Reputation Institute sobre este tema, en el que se concluía, entre otras cosas, que un 23% de españoles afirma sostener este boicot y haber dejado de comprar productos catalanes.

Esto no deja de preocupar y, como no podía ser de otra manera, también a las organizaciones agrarias, quienes son el primer eslabón de toda la cadena agroalimentaria.

pide sentido común y «apartarse de proclamas radicales que no conducen a nada bueno»

Así, la Alianza UPA-COAG Castilla y León ha emitido un comunicado donde quiere hacer un llamamiento para que, sobre todo, en estas fechas muy cercanas a la Navidad donde el consumo de productos alimenticios se incrementa, no se haga boicot a los productos catalanes.

La organización pide sentido común y «apartarse de proclamas radicales que no conducen a nada bueno» y hace hincapié en que “boicotearles a ellos es biocotearnos a nosotros mismos”.

En este sentido, insiste en que el supuesto daño que se pretende hacer a los productos catalanes puede castigar seriamente a los proveedores de algunas marcas emblemáticas que proceden del resto de España. Y los intereses de Castilla y León, con un sector agroalimentario tan fuerte, pueden verse muy afectados porque la caída en ventas de las firmas catalanas provocaría, a su vez, el descenso en los pedidos de materias primas de aquí.

La Alianza UPA-COAG recuerda que Cataluña es uno de los principales mercados de destino de los productos de Castilla y León, tanto de porcino, como de carne de  vacuno y cereal, entre otros.

Asimismo, recuerda que Cataluña exporta anualmente a Castilla y León bienes valorados en unos dos mil millones de euros, y esta región vende Cataluña por valor de mil trescientos millones de euros.

La mayor potencia exportadora que tiene Castilla y León respecto a esa región es el sector agroalimentario, por lo que dejar de comprar un producto alimenticio elaborado con marca catalana, podría estar perjudicando gravemente su origen, es decir, a las explotaciones agrícolas o a las granjas ganaderas de Castilla y León.