LA UNIÓ de Llauradors ha pedido a la Consellería de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana que permita la quema de la paja del arroz en todas las zonas afectadas por la gran incidencia de la planta gramínea Leersia Oryzoide y por la elevada cantidad de materia orgánica del suelo que provoca aguas anóxicas y problemas con hongos y enfermedades.

Este año se detecta mucha más Leersia que en anteriores, sobre todo en las zonas más altas del Parque Natural de la Albufera. Los arroceros ya vienen informando a los servicios de Sanidad Vegetal de Consellería, a instancias de LA UNIÓ, de todos los polígonos y parcelas donde se observa la presencia de esta planta que se come la cosecha a medida que crece.

PAJA EL ARROZ LA UNION LEERSIA 1Otro grave problema detectado en las zonas productoras arroceras es la elevada cantidad de materia orgánica existente en el suelo, que supera de media un 2% de lo que se consideraría normal y que incluso llega hasta el 9% en determinadas zonas.

Este exceso de materia orgánica, en concreto nitrógeno, es la causa principal de las aguas anóxicas que generan graves problemas de hongos y enfermedades en las raíces del cultivo y que obliga al arrocero a tratar luego con fungicidas específicos.

europa permite esta práctica ante la clara situación de excepcionalidad en las zonas arroceras de la Comunitat

Por todos estos problemas excepcionales, LA UNIÓ ha demandado a Consellería que permita la quema de la paja del arroz en todas aquellas zonas con Leersia y aguas anóxicas. La tendencia, tanto en el conjunto de la Unión Europea como en España, va encaminada a esa permisibilidad.

De hecho la Orden 7/2016 de 18 de abril, de la Consellería de Agricultura, por la que se regula la aplicación de la condicionalidad, cita en su norma 20 que “no podrán quemarse rastrojos en el territorio de la Comunitat Valenciana salvo por razones fitosanitarias, con excepción de los rastrojos y restos de cosecha de arroz, maíz y sorgo cultivados en regadío y en suelos saturados de materia orgánica, como es el caso de los marjales”

Esta clara situación de excepcionalidad en las zonas productoras arroceras de la Comunitat Valenciana son argumento suficiente para que la Conselleria realice un informe de la incidencia de la Leersia y de la saturación de materia orgánica en los suelos, con la finalidad que el arrocero pueda solicitar la quema de la paja y se establezca un plan de quemas controlado que beneficie a todos.

En este sentido Enric Bellido, responsable del arroz de LA UNIÓ, indica que “el fuego no deja de ser un elemento más de la naturaleza y desempeña una acción beneficiosa sobre el medio ambiente, si se emplea como medio de eliminar, no sólo la paja del arroz, sino también las semillas y esporas de las futuras plagas”.