Ante la previsión de que esta vendimia la producción puede ser un 15% inferior a una cosecha habitual, la organización agraria JARC ha hecho un llamamiento a la responsabilidad a productores y bodegas para evitar situaciones como la que se produjeron hace unos años, en 2017, cuando la producción de la DO Cava solo disminuyó un 3,26%, a pesar de que se cosechó alrededor de un 30% menos de uva, por lo que pide extremar el control de movimiento de vino y mosto.

La grave sequía que sufre el campo catalán es la causa de una bajada de la producción, que podría llegar al 15%, según previsiones de la INCAVI. Aun así, las viñas cosechadas, hasta el momento de las variedades más tempranas refleja una caída de producción de un 30%, porcentaje que puede ser todavía más elevado en el caso de algunas variedades, como la Chardonnay.

Ante esta situación, la sectorial de la viña de JARC quiere hacer una serie de recomendaciones a viticultores, bodegas, Denominaciones de Origen (DO); y el Departamento de Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural, para evitar que se distorsionen los precios del mercado y extremar el control de movimiento de vino y mosto.

La organización agraria pide a los viticultores que cosechen la uva de sus parcelas y se ajusten a las producciones de las diferentes DO, y a las bodegas que respeten las normas de las Denominaciones de Origen.

También apela a las denominaciones de origen para que velen por el cumplimiento de las normas de campaña aprobadas a sus plenos, y a la administración que extreme el control de la trazabilidad de la uva y del movimiento del mosto y del vino durante la vendimia.

Por otro lado, JARC recomienda a los viticultores que consulten a menudo el registro vitícola de Cataluña para comprobar si son correctos los registros de peso, más teniendo en cuenta que este es el primer año que se entraga uva de guarda superior, y hay que ser muy rigurosos con los kilogramos registrados de cada categoría.