El borrador de decreto del Reglamento Transitorio de la PAC, que irá al Consejo de Ministros del próximo 26 de enero, sigue provocando una dura reacción en Andalucia, hasta el punto de la COAG ha asegurado que “la convergencia del ministro de Agricultura, Luis Planas, terminará por cargarse el modelo profesional de agricultura andaluz” a la vez que le acusan de ser un «vendepatrias», mientras que desde Asaja se le acusa al ministro de «romper el consenso y la cogobernanza y se salta a la torera las orientaciones de la CE para el periodo transitorio».

En este sentido se ha manifestado Miguel López, secretario general de COAG Andalucía-, quien afirma que “la convergencia del ministro de Agricultura, Luis Planas, terminará por cargarse el modelo profesional de agricultura andaluz”, a l avez que le acusa de ser un “vendepatria, porque traiciona al modelo social y profesional que debe defende»r, y asegura que con su decreto de convergencia arremete contra la economía agraria de Andalucía, contra un sistema productivo que distribuye riqueza, que genera el 90% del empleo agrario y que es el que fija población.

“Es inadmisible –dice- que esta reforma vaya en contra de aquellas explotaciones que han hecho un mayor esfuerzo en inversiones para adaptar sus estructuras, ser más productivos y crear más empleo”.

CON LA REFORMA LLOS AGRICULTORES CON DERECHOS DE PAGO BÁSICO MÁS ELEVADOS SUFRIRÍAN ELEVADAS REDUCCIONES PARA ACERCAR EL VALOR DE SUS DERECHOS A LA MEDIA DE SU REGIÓN

Para COAG, el decreto plantea una reforma brutal del actual sistema de convergencia, una convergencia casi total (del 80% de los niveles de ayuda de cada agricultor respecto de la media) de forma inmediata, sin transitoriedad, y sin límite de impacto en la renta individual de los agricultores.

Según el análisis de COAG Andalucía, la aplicación de esta propuesta conllevaría que, de un día para otro, aquellos agricultores con derechos de pago básico más elevados, por proceder de derechos especiales de ganadería (los que tienen menos base territorial) o por su mayor  productividad al proceder de regadío frente a los que proceden del secano, sufrirían elevadas reducciones para acercar el valor de sus derechos a la media de su región, ignorando la diversidad productiva, la tipología de explotaciones, dimensión, y sin valorar la renta de cada uno de ellos.

En Andalucía, sólo el 3,5% de las explotaciones tiene más de 100 hectáreas y ocupan el 50% de la superficie agraria útil. El otro 50% está en manos del 96,5% de los agricultores andaluces, cuyas explotaciones tienen una extensión menor a 100 hectáreas. Son precisamente estas explotaciones donde se desarrolla el regadío andaluz y la agricultura más profesional, más productiva, inversora y que da empleo a más del 90% de los trabajadores ocupados en el sector.

Por tanto, la propuesta del ministro supone transferir fondos públicos desde esa agricultura profesional, productiva y generadora de empleo, hacia el otro modelo poco productivo, extensivo, latifundista y que no genera empleo ni dinamiza el medio rural. “Aunque el ministro afirme que Andalucía no va a perder recursos –comenta Miguel López-, queriendo llevar el debate a un enfrentamiento político y debate entre comunidades, oculta lo que realmente va a hacer: que las ayudas se repartan entre los que más hectáreas tienen, entre los fondos de inversión y los mercados financieros, perjudicando así a los agricultores profesionales que son el verdadero motor socioeconómico del medio rural andaluz”.

“No damos crédito –añade- a lo que pretende hacer con la agricultura andaluza este ministro, con una convergencia acelerada y profunda de los derechos de pago básico incluida, que es del todo inoportuna, injusta y gratuita (sin obligación por parte de la UE), que no va dirigida a fomentar la producción, ni el empleo, ni a luchar contra el despoblamiento, pues plantea una tasa plana que primará la superficie sobre la producción, provocando un efecto llamada  a más fondos de inversión que acudirán a la caza de los bienes públicos: tierra, agua y apoyos de la PAC”.

PARA ASAJA, ”¿DÓNDE QUEDA EL DIÁLOGO DEL QUE TANTO PRESUME EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ? ¿DÓNDE QUEDA LA COGOBERNANZA CON LAS CCAA EN CUESTIONES AGRARIAS?”

Por su parte, Asaja Andalucía denuncia que el Reglamento Transitorio de la PAC que el Ministerio de Agricultura pretende llevar al Consejo de Ministros el próximo martes «carece de legitimidad, no cuenta con el consenso de los agricultores y las organizaciones agrarias, se salta los tiempos y no respeta las directrices planteadas por la Comisión Europea para este periodo de transición».

Tal como explica el presidente de ASAJA-Andalucía, Ricardo Serra, uno de los firmantes de esta declaración de rechazo, en el escrito se acusa al Ministerio de Agricultura de romper el clima de diálogo y consenso y “se rechaza de manera contundente la decisión unilateral adoptada por el MAPA para adelantar la reforma de la PAC y promover una reforma de la reforma que ahora no toca -un periodo de transición de dos años-, y que carece del beneplácito de los afectados, los agricultores y ganaderos, y de las propias comunidades autónomas que negocian con el Ministerio de Agricultura la futura reforma.

El presidente de ASAJA-Andalucía se pregunta: ”¿Dónde queda el diálogo del que tanto presume el Gobierno de Sánchez? ¿Dónde queda la cogobernanza con las comunidades autónomas en cuestiones agrarias, que ha sido seña de identidad del MAPA desde la llegada de la democracia?”

El sector agrario andaluz exige al Ministerio de Agricultura que no adelante los tiempos, que cumpla con las directrices de Bruselas y que modifique el último borrador del real decreto transitorio de la PAC para garantizar que, en este periodo transitorio de dos años se siga aplicando el modelo de convergencia aún vigente, hasta que se llegue a un acuerdo con las comunidades autónomas. En definitiva, piden que se actúe tal y como se hizo en 2015, cuando se consensuó un sistema de convergencia parcial y progresivo para permitir una adaptación paulatina de las explotaciones.