Cepyme Aragón ha mostrado su preocupación por el impacto que puede ocasionar al pequeño comercio la ley de venta directa si se aprobara en sus términos actuales.

Aunque Cepyme cree que puede ser la válida la idea inicial de facilitar a los pequeños productores agroalimentarios una vía para comercializar sus productos, ve con preocupación que la ley ampare la venta de productos de terceros, convirtiéndolos así en «pequeños ultramarinos en potencia».

ve la venta directa como una buena idea, pero duda de la flexibilización de las medidas relacionadas con la seguridad alimentaria

Eso supondría una competencia desleal para las pequeñas empresas establecidas del sector que deben cumplir una normativa reguladora, fiscal e higiénico-sanitaria mucho más exigente, advierte la organización empresarial en una nota de prensa.

También ve con incertidumbre la referenciada flexibilización de las medidas relacionadas con la seguridad alimentaria.

«La permisividad no controlada sobre la manipulación de alimentos o la rigurosidad en la cadena de frío pueden traer unas consecuencias tremendas en caso de incumplimiento», afirma Cepyme, que considera que debe especificarse más rotundamente los productos excluidos a esta venta como los relacionados con la caza o los forestales, así como aclararse la exigencia de la trazabilidad y crear un registro adecuado de los que realicen estas ventas.

Cepyme Aragón considera que, más allá de la competencia desleal a un sector de pymes ya de por sí castigado, no debe ampararse en una ley la posibilidad de que se puedan autorizar «chiringuitos de productos alimentarios» sin el cumplimiento de la legislación vigente para la garantía de los consumidores.