Con la Iglesia hemos topado: La Iglesia entra de lleno y con la caballería pesada para mediar en un conflicto entre un centenar de familias de agricultores que se pueden quedar sin tierras de labranza porque unas monjas, las dueñas, se niegan a prorrogar el alquiler de las mismas.

Este panorama es el que se está dando en un pueblo de Sevilla, La Roda de Andalucía. El Nuncio del Papa en España, Renzio Fratini, será quien le haga llegar un carta al mismo Papa Francisco para que medie en este conflicto y resuelva la situación.

El alcalde de la localidad amenaza con una peregrinación a Roma

Los arrendatarios de las tierras Celestino Martín, Luis Castillo y José Manuel Velasco; el alcalde de La Roda de Andalucía; y el diputado de Unidos Podemos, Miguel Ángel Bustamante fueron recibidos en la Nunciatura Apostólica en Madrid y allí entregaron su carta a Fratini en la que piden que el Papa interceda por ellos, tras hacer una petición similar semanas atrás con el Arzobispado de Granada, ciudad en la que está la sede central de la congregación – Siervas del Evangelio -, para reclamar su ayuda sin haber sido recibidos.

Los arrendatarios de las tierras piden que les permitan mantener sus cultivos, después que las arrendadoras hayan roto unilateralmente el contrato que tienen hace 40 años, según aseguran a Efeagro.

El alcalde de la localidad amenaza con una peregrinación a Roma si en unos días no reciben respuesta de las monjas y siguen sin querer reunirse con ellos. «Vamos a llegar hasta el final con este asunto, porque no vamos a permitir que se haga esta injusticia con los agricultores de La Roda».

A su vez, Jose Manuel Velasco, arrendatario de las tierras, explicaba que las monjas quieren unificar la finca, dejar todas las tierras a una sola persona. Esto, conllevaría la pérdida de aproximadamente cien sueldos al año cada familia que lleva trabajando en ellas toda la vida, sin saber el motivo.

La Congregación Siervas del Evangelio es propietaria de varias fincas en La Roda de Andalucía que desde hace casi 40 años están arrendadas a familias del municipio que viven de su trabajo en ellas.