El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha subrayado que este miércoles 9 es un día «memorable» en el que «estamos haciendo región» ya que la gran mayoría de la comunidad autónoma ha firmado el Acuerdo en defensa del agua de Castilla-La Mancha, lo que equivale a una estrategia común sobre el agua.

Todos los partidos políticos con representación en las Cortes de Castilla-La Mancha, y otros como IU, sindicatos y empresarios, organizaciones agrarias, colegios oficiales, colectivos que representan la sostenibilidad y municipios han firmado en Toledo este acuerdo que refleja una unidad sin precedentes en la defensa del agua por parte de la sociedad castellanomanchega, con «prácticamente todo el mundo que tiene algo que decir, opinar, influir o decidir» en esta materia, ha dicho García-Page.

El acuerdo firmado considera el agua como un derecho humano, tal y como lo establece la Organización de Naciones Unidas, y como un bien público con el objetivo de garantizar el abastecimiento en cantidad y calidad suficiente.

«QUE NADIE SE ALARME» EN EL LEVANTE, EN LA C. VALENCIANA, MURCIA O ALMERÍA, PORQUE SU MENSAJE ES «MUY CONCILIADOR», PERO QUE ESTÉN «ATENTOS» A LO QUE HA SUCEDIDO

Y aboga por el uso de agua para regadíos sociales y para el desarrollo del territorio, tanto del medio rural como del urbano, priorizando la cuenca cedente frente a la receptora, acotando las transferencias de agua a momentos de necesidad real en otros lugares.

García-Page ha subrayado que aún con ideas diferentes todos los firmantes de esta estrategia común sobre el agua comparten el objetivo de trabajar para «dar una vuelta por completo a la estrategia del agua» en España, y ha agregado que «nadie se alarme» en el Levante, en la Comunidad Valenciana, Murcia o Almería, porque su mensaje es «muy conciliador», pero que estén «atentos» a lo que ha sucedido.

De hecho, ha recalcado que Castilla-La Mancha no busca el perjuicio de otras regiones y ha ofrecido su colaboración y ayuda a los presidentes de la Comunidad Valenciana, Murcia o Andalucía a la hora de conseguir las «mejores condiciones» para el precio del agua en las alternativas que hay al trasvase, las desaladoras.

Ha dejado claro que «nunca» se pondrán trabas al abastecimiento para la población, que es una proporción muy pequeña del agua que se trasvasa desde el Tajo, y ha agregado que en España hay agua «para poder compartir» pero el problema es que se resta agua a una zona y se la condena y agravia en favor del desarrollo de otras.

García-Page ha resumido que hay dos fórmulas para trabajar en la defensa del agua, una hacerlo desde la política, que sería «lo ideal», y otra dejarlo a la imposición de la naturaleza, ya que cada vez hay menos agua y «cada vez tiene menos sentido gestionarla» como hasta ahora, mediante el trasvase del Tajo al Segura.

El presidente de Castilla-La Mancha ha subrayado que con la firma de este documento de estrategia común sobre el agua se deja a un lado el partidismo y se apuesta por una reflexión territorial, con opiniones diferentes según los actores, pero con una defensa común del agua para la comunidad autónoma.

También ha intervenido en el acto el consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, que ha apuntado que lo firmado este miércoles «destaca lo que unos une» y ha explicado que el acuerdo garantiza por primera vez el acceso a agua suficiente para el uso personal y doméstico aunque los usuarios no puedan hacer frente a su pago.

Asimismo, la presidenta de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha y alcaldesa de Talavera de la Reina, Tita García Élez, ha resaltado que el documento implica haber conseguido «una unidad sobre algo imprescindible», ha subrayado que «necesitamos agua para el desarrollo de nuestros pueblos y ciudades» y ha dejado claro que esta firma es «el inicio de algo que necesitamos desde hace mucho en Castilla-La Mancha».

La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, ha dicho, por su parte, que para los toledanos «es de vital importancia que se priorice la cuenca cedente frente a la receptora, limitando los movimientos de agua salvo en casos excepcionales de necesidad», y ha señalado que cuentan con la «complicidad» del Gobierno de España.