“No se nos pueden exigir cada vez más requisitos y obligaciones medioambientales con cada vez menos dinero, los agricultores no pueden ser verdes cuando sus números están en rojo”. Con esta afirmación  el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, ha inaugurado esta mañana la “Jornada Retos y Nuevos desafíos para la agricultura”, que organizada por ASAJA-Sevilla, se ha celebrado en la Casa de la Provincia, con la colaboración de BASF, la Fundación Caja Rural del Sur, ASEGASA y la Diputación de Sevilla.

El debate se ha organizado en torno a una mesa redonda que ha moderado el presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Andalucía, Antonio Vergel, y en la que han intervenido el responsable de ventas de BASF en España, Jesús Delgado; el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura, Vicente Pérez, y el miembro de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Juan Ignacio Zoido. En dicha mesa se ha analizado el panorama actual y los nuevos desafíos a los que se enfrenta la agricultura europea, que se encuentra en estos momentos en una encrucijada: en plena crisis, en un entorno cambiante y en medio de una pandemia, la Unión Europea propone restringir el empleo de abonos, de fitosanitarios, limitar los usos del suelo y reducir el presupuesto de la nueva PAC que viene plagada de las limitaciones productivas.

La mesa redonda sobre los desafíos de la agriculturaha sido presentada por el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, quien ha reconocido que, aunque la visión del agricultor y el ganadero ha cambiado mucho respecto a cómo se veía su papel en los pueblos hace 40 ó 50 años, “aún no existe la sensibilidad suficiente en las Administraciones con este sector, a los que todos necesitamos para comer”.

LOS EFECTOS DE LA CRISIS SANITARIA EN LA AGRICULTURA

En este sentido, afirmó que la pandemia nos ha enseñado que es necesario saber adaptarse a una realidad muy dinámica en todos los aspectos, y que los nuevos retos y nuevas reglas hay que convertirlas en nuevas oportunidades y, como aclaró,  “en el campo esto tendrá que venir de la mano de la innovación y de las nuevas tecnologías para lograr un cambio radical en el manejo de los cultivos”.

Asimismo, recordó que, pese a los desafíos que provocó, “la pandemia ha traído algo positivo: el confinamiento ha incrementado la demanda de productos saludables en todo el mundo, y es el momento de que el sector agrario sevillano aproveche para situarse en el liderazgo de los mercados nacionales e internacionales con innovación y creatividad”.

Sobre la pandemia se ha pronunciado también el presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Andalucía, Antonio Vergel, quien ha comenzado su intervención recordando cómo el estado de alarma obligó a que el sector agrario, que estaba movilizándose desde finales del año pasado en toda Europa y muy especialmente en España, demandando soluciones ante su grave crisis de rentabilidad, aparcara sus reivindicaciones y pasara a ser reconocido y definido como esencial, “algo que nunca había pasado, e incluso nos aplaudían por proporcionar alimentos sanos, seguros, de calidad y a precios razonables”.

Porque, como añadió Juan Ignacio Zoido, miembro de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, “¿qué hubiera pasado si la comida hubiera escaseado como pasó con las mascarillas? Los agricultores han dado un ejemplo espectacular, pero lo que necesitan es menos palabras y aplausos y sí más reconocimiento”.

EL PACTO VERDE EUROPEO

En este sentido, Zoido lamentó que nada más terminar el primer confinamiento comenzó la presión para presentar en el marco del denominado “Pacto Verde Europeo”, dos estrategias de actuación, llamadas “De la Granja a la Mesa” y “Estrategia para la Biodiversidad en el Horizonte 2030”, que plantean determinados desafíos y exigencias de reducción de uso de insumos y cambio de prácticas productivas, y que tendrán una fuerte repercusión el sector agrario europeo en general, y muy particularmente en España y Andalucía.

Zoido lamentó el error y el empecinamiento del vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, por presentar estas “medidas inasumibles para el sector, lo que demuestra que vive de espaldas a la realidad”, una crítica que fue muy común en el debate y que el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, achacó, una vez más , a la falta de criterios científicos a la hora de tomar decisiones: “Todo esto es una locura, hace falta un poco de sensatez y que las decisiones no las tomen personas movidas por las corrientes dominantes y totalmente ajenas al trabajo del agricultor, quienes imponen reglas contradictorias y limitaciones que hacen inviables sus propias exigencias”.

Respecto a las relaciones comerciales en la Unión Europea, la mesa redonda ha abordado asuntos fundamentales como los desafíos de los aranceles impuestos por Estados Unidos, una guerra comercial que, como recordó Serra, “no era nuestra” y que Zoido confía en que termine pronto, porque, según anunció en el encuentro, “se están produciendo avances en las negociaciones con la nueva Administración americana y es posible que los aranceles se eliminen incluso antes de que salga Trump.” En este sentido, los participantes en el debate coincidieron en sus críticas por la falta de diplomacia de nuestro gobierno y de la UE para abordar este asunto.

En cuanto al Brexit y sus efectos en nuestras exportaciones e importaciones, “la preocupación es extrema”, según afirmó Zoido, ya que las medidas no acaban de concretarse, y aunque haya un acuerdo in extremis, traerá consigo un aumento inevitable de la burocracia”.

Serra se mostró pesimista en este sentido y advirtió de que “las consecuencias serán dramáticas, al existir barreras insalvables”. Según un informe reciente del COPA, explicó Serra, el comercio de productos agrícolas entre la UE y Reino Unido es del 11% del total del comercio; Inglaterra importa el 65% de su alimentación y el 60% de lo que produce lo exporta hacia la UE.  Los productos europeos más perjudicados serían, por orden, la carne, la leche, el azúcar, el arroz, la pesca, las frutas y verduras, los procesados, y el sector del vino.

LA REFORMA DE LA PAC

También se habló de los desafíos de la PAC, donde se propone una reducción presupuestaria importante para la nueva PAC que entrará en vigor a partir de 2023, que se traduce en un recorte del 10% en términos reales para el nuevo marco financiero: 4.742 millones de euros de pérdidas para España y 1.280 millones de euros de pérdidas en Andalucía, una cifra que como recordó el secretario general de Agricultura, Vicente Pérez, “equivale a la PAC de un año, y provocará la pérdida de miles de agricultores y el abandono y despoblación de muchas zonas rurales”.

Nos encontramos en la recta final de la negociación de los posicionamientos finales, unos meses decisivos para el diseño de la futura PAC, donde será muy importante el modelo final que se adopte, teniendo en cuenta que Andalucía es una región que, como se defendió en el debate, por su diversidad agronómica, por su productividad y por su capacidad de adaptación a las nuevas prioridades que se marcan desde la política europea, es la mayor perceptora de la PAC a nivel nacional y una de las más importantes a nivel europeo.

Como colofón del encuentro y como resumió el moderador, Antonio Vergel, pese a todas las dificultades abordadas en la mesa de debate, la agricultura tiene futuro y para ello se necesitará “rejuvenecer nuestro sector, implementar nuevas tecnologías, aumentar el asesoramiento técnico y profesional, mejorar la planificación profesional y el diseño de estrategias y que se nos permita trabajar con todas estas nuevas normativas”.

La jornada ha podido seguirse en directo a través del Canal YouTube de ASAJA-Sevilla, donde puede también visualizarse por aquel que no haya podido asistir.