La Alianza UPA-COAG de Salamanca ha denunciado que en las últimas horas de este martes 6 se ha producido un salvaje ataque de más de un centenar de buitres a una vaca y un becerro recién nacido en la localidad de Espadaña.

Se trata de un episodio más de los que viene sufriendo esta provincia cada vez con más frecuencia y con elevadísimos daños económicos para las ganaderías extensivas que se ven afectadas.

La Alianza recuerda a la Junta de CyL que la responsabilidad «es directamente suya al ser una especie protegida»

La organización califica como «insoportable que bandadas de buitres cada vez más numerosas acaben con la vida de animales que suponen el patrimonio personal y económico de un buen número de ganaderos salmantinos que además tienen su explotación ganadera en zonas especialmente desfavorecidas».

Ante esta situación, la Alianza UPA-COAG ha advertido a la Junta de Castilla y León que, o se toma en serio este problema o las consecuencias van a ser cada vez peores, puesto que la población de estas aves carroñeras se ha ido incrementando en exceso, y les recuerda que la responsabilidad «es directamente suya al ser una especie protegida por las administraciones».

El hecho de que cada vez haya menos cadáveres de animales y por lo tanto escaseé la carroña está provocando un cambio en el hábito de estas necrófagas, que buscan sobrevivir atacando cada vez con más virulencia a los animales vivos.

En este sentido, desde la Alianza UPA-COAG recuerdan que llevan denunciando desde hace tiempo ante la Administración regional que la situación que sufren las explotaciones familiares de ganadería extensiva es cada día más insoportable, «puesto que crece exponencialmente los depredadores que destrozan las ganaderías, sin que los responsables de gestionar la fauna hagan nada al respecto», según destacan en una nota de prensa.