Asaja Granada se ha unido a las protestas del sector y pedirá al Gobierno central que paralice la declaración de Utilidad Pública del proyecto para construir un parque de energía solar fotovoltaica en Baza y Caniles (Granada), un paso para evitar que los agricultores tengan que ceder sus tierras y permitir así que continúen con su actividad.

Los municipios granadinos de Baza y Caniles comparten el proyecto de la Planta Solar Fotovoltaica Ququima, una iniciativa que superará las 500 hectáreas y afectará a otras 700 de terrenos que la asociación Asaja ha considerado una amenaza al desarrollo agrícola de la zona.

Este proyecto de energía sostenible de Capital Energy ha sumado la oposición de diferentes colectivos que temen que suponga una agresión al paisaje rural y un perjuicio para el turismo y la biodiversidad de esta comarca de la zona Norte de la provincia.

Asaja Granada ha explicado en un comunicado que apoya la producción de energía a partir de fuentes renovables y respalda la apuesta de la Agenda 2030 para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, pero ha pedido que se busquen alternativas que permitan compatibilizar esos proyectos con el desarrollo de la actividad agroganadera.

Según Asaja, el proyecto de este parque de energía solar fotovoltaica impide a los agricultores y ganaderos de la zona mantener su actividad.

Con este contexto, Asaja pedirá al Gobierno central que paralice la Declaración de Utilidad Pública que se tramita en la actualidad junto a la autorización administrativa previa del proyecto y pedirá que se escuche a los afectados y a los ayuntamientos para llegar a un acuerdo de reconversión del proyecto.

La organización ha apostado por reducir la superficie, buscar otros terrenos aledaños baldíos o de más baja productividad o que no estén en vías de mejora mediante su puesta en regadío.

Además, ya se han reunido con la Junta para pedir que frenen el proyecto y así eviten la expropiación de terrenos que suponen que numerosos agricultores pierdan su forma de vida.