Los ganaderos cántabros han vuelto a sacar los tractores a las calles para protestar contra los bajos precios de la leche, ante la postura de Nestlé de no negociar un nuevo precio y aferrarse a la oferta que ya ha planteado a los productores. Ante esta actitud, los afectados han decidido hacer una acampada simbólica hasta el próximo 21 de diciembre a las puertas de la empresa para escenificar la situación por la que están pasando estas familias afectadas por la falta de un precio que cubra los costes de producción.

En total han sido un millar de ganaderos quienes, junto a sus hijos, se han manifestado este martes 7 frente a la fábrica de Nestle de la Penilla para exigir unos precios justos para el campo

150 tractores  de las familias ganaderas de la región se han reunido por la mañana para que se escuche al medio rural y dejar claro que la situación para el sector es insostenible ya que cada día cierran 3 explotaciones lácteas por la falta de rentabilidad que padecen.

En este sentido, ASAJA Cantabria agradece a los ganaderos y a sus familias que se han personado esta mañana para apoyar al sector en esta crisis y por respetar las medidas COVID como el uso de mascarilla

Asimismo, los ganaderos han decidido realizar una acampada de forma simbólica frente a la Nestlé hasta el 21 de diciembre, instalando una autocaranava en la que irán rotando las familias de los ganaderos afectados para así poder hacer visible su situación.  De igual forma, van a invitar a diversas personas relevantes para que puedan conocer de primera mano lo que le pasa cada familia afectada y puedan conocer la realidad de un sector en plena crisis de precios.

Para los convocantes de la protesta lo que ofrece la empresa resulta inasumible ya que no cubre ni los costes de producción, además de criticar que Nestlé ha dejado claro que presentará una oferta para la recogida de la leche pero que no negociará su propuesta.

Sobre la propuesta de una huelga nacional de entregas, que comenzaría el día 15, estos ganaderos, aunque se ha planteado en sus reuniones, consideran que se trataría de una medida de mucho calado pero que no es el momento de hacerla, aunque no se descarta nada de cara al futuro.