Mientras se habla de consenso y de un Pacto de Estado por los Bosques, la realidad es que ni siquiera el sector agrario se pone de acuerdo en las medidas para controlas el fuego. La suspensión de las labores de cosecha con maquinaria agrícola en Madrid, Ávila y Toledo, decretada este lunes por el Gobierno y por la propia Comunidad de Madrid, es una medida «coherente» para la organización agraria ASAJA en estos momentos pero para COAG, en cambio, no tiene «ningún sentido».
Tras esta decisión de las administraciones, el presidente de Asaja Madrid, Francisco José García, ha avalado esta medida temporal porque «si se produjese algún conato de incendios ahora mismo, no hay medios suficientes para apagarlo».
En declaraciones a Efeagro ha reconocido, no obstante, que es un «fastidio» porque quedan parcelas «por cosechar» y aún se está empacando forraje.
En la actualidad, la cosecha de cereales está terminada en una gran parte de las explotaciones, pero quedan aún granos por recoger, especialmente en las zonas más al norte del país, ya que la campaña empieza en el sur y va avanzando hasta los campos más septentrionales.
Asimismo, desde ASAJA han pedido una reflexión de futuro sobre las «políticas agroambientales», incluidos los «eco-regímenes» de la PAC, porque, «paradójicamente», otorgan ayudas por acciones en favor de la biodiversidad y el medio como dejar cubiertas vegetales que luego se convierten en «masa forestal facilitadora de incendios».
PROHIBIR EL USO DE MAQUINARIA «NO TIENE NINGÚN SENTIDO» Y SUPONE «ECHAR LA CULPA A LOS AGRICULTORES», DE LO CUAL «ESTAMOS YA UN POCO HARTOS»
Por su parte, el responsable sectorial de cereales de COAG, José Roales, ha mostrado su «cabreo» porque prohibir el uso de maquinaria «no tiene ningún sentido» y supone «echar la culpa a los agricultores», de lo cual «estamos ya un poco hartos».
Bajo su punto de vista es un «sinsentido» por que los agricultores tienen que cosechar en los meses de verano, «no en diciembre»; y porque, en caso de iniciarse un incendio en una parcela de cereales, se «corta en 15 minutos».
Roales teme que, con este precedente, las condiciones de siega que impongan las administraciones el próximo verano sean «mucho más restrictivas» e incluso aventura que «cada cosechadora puede tener una pareja de la Guardia Civil» supervisando.
Ayer mismo, tras conocerse dicha prohibición, las organizaciones agrarias UPA y Unión de Uniones avanzaron que esta suspensión del uso de maquinaria afecta al cultivo de cereales pero de forma limitada porque la campaña está casi acabando, si bien queda más grano por recoger en los campos abulenses que en Toledo y en Madrid.



Es lamentable que ciertas personas con tan poco sentido común lleguen a ser responsables de sindicatos agrícolas, dicho esto este señor comenta que en caso de un incendio con una cosechadora u otra maquina en 15 minutos se apaga el fuego, un día de aire para cuando se baje el maquinista, el tractorista del tractor se ha comido el fuego 30 metros, o que se produzca a los 10 minutos de terminar la siega, que puede ocurrir, se cree el señor Roales que los bomberos están en las parcelas de todos de retenes por si ocurre un conato, lamentable, de echo cuando pides autorización para quema, hay ciertos días que no se puede hacer y no se hace.
Eso sí los eco regímenes a la saca y aparte me quejo.