Los precios no levantan cabeza, el enfado de los olivareros es cada vez más petente y lo demuestra en las callesy ahora hasta las ventas van en contra del sector olivarero. La comercialización de aceite de oliva en los cuatro primeros meses de esta campaña (octubre a enero) ha bajado un 2,64 % (108,73 millones de litros vendidos), respecto al mismo período del año anterior, según la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (ANIERAC). Cabe destacar que el año pasado, en los seis primros meses de campaña, las ventas habían subido un 17,69%, hasta los 169,7 millones de litros.

De este volumen, 45,99 millones de litros fueron comercializados como «oliva virgen extra» (+7,82 %); 39,82 millones como «oliva suave» (-0,86 %); 15,95 millones como «oliva intenso» (-16,91 %) y 6,96 millones, como «oliva virgen» (-27,85 %).

Las ventas acumuladas de «orujo de oliva» han subido en los cuatro primeros meses un 16,60 %, hasta los 4,90 millones de litros.

Las firmas envasadoras asociadas en Anierac comercializaron a lo largo del pasado mes de enero un total de 58,94 millones de litros de aceites comestibles, un millón de litros más que en el mismo mes de 2018.

En enero, el conjunto de las categorías comerciales de aceite de oliva alcanzó la cifra de 27,15 millones de litros; 1,26 millones de litros fueron de orujo de oliva y el resto, 30,52 millones, de aceites refinados de semillas.

Entre las categorías de aceite de oliva, en enero, la mayor cifra de ventas la ha presentado el «virgen extra» con 11,11 millones de litros, seguido del «suave» con 10,50 millones de litros.

Como es habitual, las categorías «virgen» e «intenso» alcanzan cifras menores: 1,72 y 3,80 millones de litros respectivamente.

En el grupo de otros aceites refinados, destacan las ventas del refinado de girasol, que en ese mes de enero alcanzaron los 26,99 millones de litros.