El Juzgado de Instrucción de Calamocha ha condenado a un vecino de la comarca del Jiloca cuyas iniciales son D. M. J. a pagar una multa de 2.000 euros por permitir que su hija de 10 años condujera el tractor agrícola por una carretera de la zona, la A-2511, según recoge María Angeles Moreno en heraldo.es.

Los hechos ocurrieron el pasado 8 de mayo a media tarde. Agentes de la Guardia Civil del Destacamento de Tráfico de Monreal del Campo circulaban por dicha vía a la altura del kilómetro 6, en el término municipal de Burbáguena, cuando observaron un tractor agrícola con dos personas en el interior de la cabina de las cuales una, que era la que se encontraba a los mandos del vehículo, parecía ser menor de edad.

Los dos agentes detuvieron el vehículo y, tras realizar varias comprobaciones, determinaron que la persona que conducía el tractor era una niña de diez años, siendo supervisada en este cometido por su padre y tutor legal.

El Juzgado de Calamocha condena a D. M. J. como autor de un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción sin carnet, de acuerdo al artículo 384.2 del Código Penal, teniendo en cuenta que él es el tutor y responsable de su hija ce 10 años, quien, obviamente, no poseía un permiso de conducir.

El Juzgado de Calamocha tramitó el asunto con carácter de urgencia, celebrando un juicio rápido contra el vecino de la comarca del Jiloca turolense a los pocos días del suceso que se saldó con la imposición de una multa de 2.000 euros.

Por desgracia este tipo de sucesos, incluso con un final más trágico, son más habituales de lo que se puede pensar. En enero de 2019 un vecino de Lleida de 21 años que dejó conducir un tractor a su primo de solo diez años en un desfile en Lleida aceptó seis meses de prisión y un año de retirada de carné por un delito de conducción temeraria como inductor y cooperador necesario.