El sector agrario no quiere pulsos políticos y ve conveniente evitar una escalada de guerra arancelaria entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, y apuesta por negociar y llegar a acuerdos que zanjen esta dinámica comercial que está afectando a los productos agroalimentarios.

En declaraciones a Efeagro, las organizaciones agrarias  ASAJACOAG y UPA han analizado el anuncio hecho por la UE sobre la imposición de aranceles por 3.360 millones de euros a productos de EE.UU. -entre ellos numerosos del sector agroalimentario- por el caso Boeing.

LA CLAVE ES HALLAR UN ACUERDO Y TENER COMPENSACIONES POR LAS PÉRDIDAS

Para el director de Relaciones Internacionales de Asaja, Ignacio López, con este anuncio la UE busca «sentarse a la mesa» con la Administración estadounidense más que aplicar los aranceles.

Según López, «no interesa una guerra» de aranceles y, en el caso de que se suspenda la aplicación arancelaria, ve conveniente que la UE ayude a los agricultores que ya han sido perjudicados por las tasas norteamericanas. «El daño está ya hecho y tendrá que compensarlo la UE», ha resaltado.

El responsable de Olivar de COAG, Juan Luis Ávila, ha apostado también por «llegar a un acuerdo» y por que, de suspenderse los aranceles, «habría que buscar compensaciones» para producciones como la aceituna de mesa.

Eso sí, ve necesario alcanzar «un buen acuerdo» porque, «si no llega a ser satisfactorio, habría que aplicar los aranceles».

Ávila, además, se ha quejado de la política de la UE en estos años durante el mandato del presidente norteamericano, Donald Trump: Bruselas «se ha andado con muchos paños calientes», tenía «demasiado miedo» al Gobierno estadounidense.

En UPA, ven que las contramedidas aprobadas por la UE «nos sitúan en pie de igualdad» con Estados Unidos, con «importantes» aranceles para cada una de las partes.

Para esta organización agraria, la UE «no está haciendo otra cosa que ejercer sus derechos legales», en virtud de la reciente decisión de la OMC, pero cree que el objetivo final de estos pulsos es que «debe ser que la Administración de EEUU negocie y abandone la política de guerra comercial».

España es una «potencia mundial» en «numerosos» productos alimentarios, por lo que estas políticas arancelarias «no benefician» a sus productores, y desde UPA reclaman de la UE una política «activa y de colaboración con la nueva Administración» estadounidense.