Media de cal, porque los olivareros piensan que se ha quedado algo corta, y una de arena con el enfado de la industria, en la retirada obligatoria del 12% del aceite de oliva decretado por el Gobierno. La industria envasadora y refinadora de aceites comestible ya ha anunciado que recurrirá la resolución del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sobre el almacenamiento obligatorio de aceite de oliva porque «no es lo más adecuado» ya que «el camino» es «buscar nuevos mercados y salidas» en caso de exceso de volumen. Por su parte, las cuatro asociaciones agrarias de ámbito nacional –ASAJA, COAG, UPA y Unión de Uniones- han coincidido en mostrar su satisfacción moderada por la decisión del Gobierno para garantizar la estabilidad de los precios en origen del aceite.
El director de la Asociación nacional de industriales envasadores y refinadores de aceites comestibles (Anierac), Primitivo Fernández, ha incidido a Efeagro que la retirada es una vía «puntual», que tiene «muchos defectos» y se aplica «solo en una campaña».
«Por lo tanto no alcanza el objetivo deseado, que es equilibrar el mercado a un plazo largo», ha apuntado.
Anierac se acoge así a la posibilidad de presentar recurso de alzada contra esta resolución publicada este viernes y que decreta el almacenamiento obligatorio del 12 % de la producción de aceite de oliva mensual obtenido durante esta campaña por las almazaras.
SATISFACCIÓN ENTRE LOS OLIVAREROS PORQUE VEN NECESARIOS MEDIDAS PARA GARANTIZAR LA RENTABILIDAD DEL OLIVAR
Por su parte, la satisfacción de los olivareros es patente, a pesar de que desde alguna de organizaciones han apuntado a EFE Agro que les hubiera gustado que ese porcentaje se acercara más al tope del 20% que fija la normativa, ya que, según han comentado, los precios en algunos casos ya se sitúan por debajo de los costes de producción.
El responsable de aceite de ASAJA, José Ugarrio, ha acogido con satisfacción su publicación y ha recordado que su organización, junto a COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de España solicitaron al MAPA a principios de octubre la publicación urgente de esta herramienta para «intentar reactivar los mercados y que los precios sean superiores».
«Ahora mismo el precio del aceite nos preocupa porque, para algunos tipos de olivares, está por debajo de los costes de producción», y es necesario que «se garantice la rentabilidad de los olivareros».
El responsable de Olivar de COAG Andalucía, Francisco Elvira, ha afirmado que es una medida que han «peleado mucho» y que es «muy favorable para el sector», porque puede darle «estabilidad a los precios del aceite, tanto para los productores como para los consumidores», ya que el olivar es un «árbol vecero», con la alternancia de años de mayor y menor producción.
«No es lógico que hace tiempo las garrafas de aceite estuvieran con sistemas antirrobo en los supermercados porque no tenemos producción y que, ahora, el precio en origen del virgen extra se sitúe en torno a los tres euros por kilo, que no da para cubrir los costes de producción», ha relatado.
A su juicio, la retirada obligatoria del 12% «se queda un poco corta y puede surtir poco efecto» si se examina «el contexto de producción mundial», ya que Turquía, el segundo productor mundial, puede «distorsionar los mercados», ya que prevé una buena campaña de 550.000 toneladas.
«UNA MEDIDA HISTÓRICA AUNQUE NO ES LA SOLUCIÓN COMPLETA Y HABRÁ QUE VER OTRAS OPCIONES»
El secretario general UPA Andalucía y responsable de Aceite, Jesús Cózar, ha calificado de «histórica» la retirada obligatoria porque «nunca antes se había aplicado en un sector» agrario y en la actualidad «es necesaria por la grave situación del sector, con precios ruinosos en origen».
«Sobre todo, no le salen las cuentas al olivar tradicional», ha apostillado tras asegurar que esta medida «no es la solución al completo y habrá que ver otras posibles», porque los precios rondan los tres euros cuando «los costes de producción están más cerca de los cinco euros/kg» tras «dispararse» el gasóleo o los fertilizantes.
Desde la Ejecutiva de Unión de Uniones (UdU), Anastasio Yébenes ha confirmado que su organización también reclamó al MAPA su activación y espera que esta medida, «necesaria para sujetar la bajada del precio, le de a este más estabilidad» si el año que viene la cosecha «es más floja», de tal forma que los «dientes de sierra sean menos pronunciados» y no vuelva a estar a diez euros el litro en los lineales de los supermercados.
Para Yébenes, la medida es «acertada, aunque debería haber sido hasta el 20%» cuando la previsión de la producción para esta campaña, que comenzó el pasado mes de octubre, es de 1,6 millones de toneladas, a la que hay que sumar unas existencias de enlace de la anterior campaña de 357.040 toneladas.






