Miles de manifestantes se congregaron este lunes 15 en el centro de Berlín para protestar contra el recorte de subvenciones agrarias del Gobierno, que unió a agricultores alemanes, transportistas y simpatizantes, sobre todo del espectro derechista.

Según dijo a Efeagro un portavoz de la policía, pasado el mediodía se calculaban 8.500 personas y 6.000 vehículos en torno a la Puerta de Brandeburgo, aunque según los propios organizadores, la Asociación de Agricultores Alemanes (DBV) eran aproximadamente 30.000.

Se trata de una señal «a los políticos de Berlín» de que «no se puede seguir así», afirmó, dirigiéndose a la multitud, el presidente de DBV, Joachim Rückwied, que afirmó que la movilización de los agricultores es «la mayor» desde la reunificación alemana.

Rückwied reiteró su demanda al Gobierno encabezado por Olaf Scholz para que retire los recortes de subsidios en el sector agrario, anunciados estas Navidades después de que la coalición de socialdemócratas, verdes y liberales tuviese que renegociar los presupuestos de 2024.

LAS MEDIDAS PROYECTADAS POR EL GOBIERNO -DE LAS QUE ALGUNAS HAN SIDO RETIRADAS- OCASIONARÍAN PÉRDIDAS DE HASTA 6.000 EUROS AL AÑO POR EXPLOTACIÓN

En la tribuna le siguió el ministro de Finanzas, Christian Lindner, que en medio de fuertes abucheos y de gritos de «¡Lárgate!» explicó que el Estado no puede asumir más deuda y se ve en la necesidad de incrementar el gasto en defensa debido a la guerra de Ucrania.

Andreas, un agricultor venido de las inmediaciones de Hannover (centro), explicó a Efe que las medidas de recorte de las subvenciones agrarias proyectadas por el Gobierno -de las que algunas entretanto han sido retiradas- le ocasionarían pérdidas de hasta 6.000 euros al año.

«Que se vaya el semáforo», resumió su reivindicación, repitiendo un popular eslogan que hace alusión al apelativo con que se conoce coloquialmente al Gobierno de coalición, por los colores de los partidos integrantes.

A Hannah Timermann, de Hamburgo, le gustaría asumir la explotación que su familia gestiona ya desde hace diez generaciones, pero lamenta que en las condiciones actuales «la perspectiva es tan mala que no puedo ni siquiera mantenerme por completo a mí misma».

Las subvenciones son necesarias ya que la actividad de los agricultores repercute en el bien común, puntualiza, mientras que la carga financiera si se retiran es «demasiado grande» para que muchas empresas puedan seguir sobreviviendo.

Timermann afirma que no solamente el Gobierno de Scholz es responsable, ya que la situación es problemática «desde hace años», al tiempo que pide que las demandas de los agricultores no se «instrumentalicen», en alusión al fuerte respaldo de las protestas por parte de la ultraderecha.

Un jubilado berlinés que no quiere dar su nombre y que ha acudido con un grupo de amigos simpatizantes a todas luces de la AfD afirma a Efe que el recorte de las subvenciones agrarias es «la gota que colma el vaso».

«Los agricultores han puesto algo en marcha y muchos se unen: los transportistas, los trabajadores manuales, incluso los fisioterapuetas vienen a la manifestación», aseguró.

La movilización de este lunes pone fin a una semana de protestas descentralizadas con cortes de carreteras por todo el país que están poniendo contra las cuerdas al Gobierno, que ya retractó algunas de las medidas pero mantiene por el momento el plan de eliminar por completo el subsidio al diésel agrícola hasta 2026.