Gracias al proyecto ‘Márgenes para la Biodiversidad’, UPA está testando las mejores prácticas agrícolas para favorecer a los insectos polinizadores y a las aves. Por ello, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha informado sobre los avances de su proyecto ‘Márgenes para la Biodiversidad’, una iniciativa que está probando, con la ayuda de biólogos, entomólogos, ingenieros agrónomos y agricultores, las buenas prácticas que se pueden llevar a cabo en el campo para mejorar las poblaciones de insectos polinizadores y de aves.

El proyecto está analizando los resultados de realizar siembras de distintas variedades vegetales en los márgenes de las parcelas, sin interés productivo en sí mismas, pero con un efecto colateral positivo en las poblaciones de insectos y, por consiguiente, de aves. En esta campaña, agricultores de UPA están realizando siembras de márgenes multifuncionales en Santorcaz, Anchuelo y Los Santos de la Humosa, en Madrid, así como en fincas de León y Extremadura.

«Con actuaciones sobre superficies pequeñas podemos incrementar de forma muy importante la biodiversidad. Una práctica que la próxima PAC premiará con ayudas especiales para los agricultores que las lleven a cabo», ha explicado Javier Alejandre, del Gabinete Técnico de UPA y responsable del proyecto. «Para seguir siendo sostenibles por naturaleza tenemos que avanzar, no cerrarnos puertas e investigar las mejores prácticas que podemos llevar a cabo los agricultores», afirma Alejandre desde uno de los campos de prueba, en Santorcaz (Madrid).

La iniciativa trata de buscar el equilibrio entre el desarrollo de especies que favorezcan la biodiversidad, sin afectar al desarrollo futuro de los cultivos. «Con la información que estamos obteniendo creemos que lo vamos a conseguir», asegura el responsable del proyecto.

COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

La iniciativa, que tuvo su precedente en el proyecto PolinizUp, desarollado por UPA desde hace cuatro años, cuenta con colaboración público-privada, un modelo que trae numerosas ventajas, según la organización agraria. La empresa Syngenta aporta su conocimiento en la optimización de la inversión y los recursos de los agricultores, así como en el desarrollo de productos para incrementar la productividad sin dañar el medio ambiente.

La Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, apoya la iniciativa en tanto en cuanto supone un avance en la preservación del patrimonio natural y la biodiversidad, actuando frente al cambio climático e impulsando la economía verde. El proyecto cuenta también con la colaboración de SEO/Birdlife.