UPA presenta los resultados del proyecto ‘Márgenes para la Biodiversidad’ tras cuatro años de trabajo. Las conclusiones demuestran que cultivar y cuidar márgenes florales beneficia a la biodiversidad y a los cultivos.

Durante los últimos cuatro años, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha liderado un equipo compuesto por científicos, agricultores, empresas de tecnología agraria, conservacionistas, entomólogos y ornitólogos unidos con un fin: que la ciencia arroje luz sobre los beneficios o perjuicios de sembrar otras especies de plantas en las lindes de los cultivos productivos, los conocidos como «márgenes multifuncionales».

Este grupo de trabajo, con UPA a la cabeza, ha acudido este viernes 30 al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico para celebrar una jornada en la que han presentado los resultados de este proyecto, denominado ‘Márgenes para la Biodiversidad’, el cual se ha desarrollado en parcelas agrarias de secano, regadío y cultivos leñosos en Cabreros (Castilla y León), Santorcaz y Pezuela de las Torres (Comunidad de Madrid) y Miajadas (Extremadura).

«Dedicar los márgenes de los cultivos a otras plantas incrementa la población de polinizadores y mejora la producción», han explicado. Pero han insistido en que solo obtendremos estos beneficios si los márgenes están planificados y gestionados. Para ello, el equipo ha expuesto las combinaciones de flores que mejores resultados han demostrado, así como la manera de gestionarlos y reducir la competencia de otras malas hierbas con productos fitosanitarios.

Correctamente realizada, esta práctica reduce la presencia de plagas y aumenta la presencia de insectos polinizadores, otros auxiliares y, por consiguiente, aves. La presencia de esta biodiversidad va más allá de asegurar la polinización imprescindible para los frutales y muchas hortalizas. También influye en la fijación y sujeción del suelo y en la humedad del mismo.

Tras la información aportada por los investigadores, la Administración ha completado la jornada con la aplicación de esta técnica en el marco de la nueva PAC. Y es que los eco-regímenes de la nueva norma que entrará en vigor en 2023, promoverán que las explotaciones utilicen esta técnica de sostenibilidad, destinando una ayuda a los agricultores que la pongan en práctica.

Los responsables de la jornada querían que ésta fuera tan colaborativa como lo ha sido el proyecto, por lo que, tras las exposiciones, los productores presentes han podido participar y trasladas sus preguntas, así como sus demandas en relación a esta técnica. De esta forma, han coincidido en que «ahora que tenemos el camino marcado deben ayudarnos a seguirlo». Además, han pedido que las leguminosas entren en este ecorrégimen y la Administración ha asegurado que las incluirán en el futuro.

Este proyecto de UPA ha contado con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la colaboración de Syngenta, de SEO/BirdLife y de las empresas Andrena y Semillas Cantueso.