Cualquier inversión o ayuda que se lleve a cabo en el cultivo del tabaco en las comarcas del norte de Cáceres multiplica por diez las rentas en esas zonas, según un estudio socieconómico de la Universidad de Extremadura (UEX) que la Junta trasladará al Ministerio de Agricultura para defender su carácter «estratégico y crucial» ante la posibilidad real de que con la nueva PAC este cultivo se quede fuera de las ayudas.

El estudio, titulado «El cultivo de tabaco en Extremadura. Análisis del Impacto Socieconómico y Ambiental», ha sido elaborado por el equipo de profesores de la Facultad de Económicas y Empresariales y presentado este lunes por la consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio, Begoña García Bernal; el profesor Pedro Rivero Nieto, y el catedrático Julián Ramajo.

Según el profesor Pedro Rivero, la mejor inversión que se puede hacer por parte de la PAC es que los 22 millones de euros de ayudas que anualmente se hacen al sector el tabaco generan 220 millones de euros en las rentas.

Según García Bernal, con este estudio «científico e imparcial» Extremadura quiere poner «negro sobre blanco» la relevancia de este cultivo para la región y servir de base para la reclamación de que en la nueva la Política Agraria Común (PAC) los tabaqueros sigan recibiendo las mismas ayudas y se entienda la inquietud que su negociación genera.

La consejera ha defendido la apuesta de que el futuro del sector se base en los pilares que se han establecido para el nuevo marco europeo, de una agricultura más competitiva, más profesional, que lucha contra la despoblación y el cambio climático, y ha asegurado que el informe demuestra que el tabaquero extremeño «cumple todos y cada uno de estos requisitos».

El equipo que ha elaborado el informe es el mismo que, a petición de la Junta, se encargó del que se hizo sobre el cava extremeño, «que fue todo un éxito», según García Bernal, que ha aseverado que los datos «son claros y concisos» y «no hay lugar al debate» sobre que para Extremadura este cultivo «es una línea roja que no se debe tocar».

LA CONSEJERA SE AFERRA A QUE NO HAY NINGÚN POSICIONAMIENTO POR PARTE DE MINISTERIO, PERO SÍ UN COMPROMISO DEL MINISTRO, LUIS PLANAS

Ha recordado que para esta reforma de la PAC, hay dos fechas clave, como son el mes de mayo, con la conferencia sectorial donde el MAPA presentará la regionalización de la ayuda básica a la renta, y julio, con la presentación del primer borrador del plan estratégico nacional, y ha hecho un llamamiento al sector «para ir juntos de la mano, porque todos estamos en el mismo barco».

Además, ha señalado que se confía en la sensibilidad del ministerio para que «sea como sea» se mantenga la renta de los tabaqueros y ha insistido en que «o llegamos a un acuerdo o Extremadura estará al frente».

En este sentido, ha dicho que no hay ningún posicionamiento por parte de ministerio, pero sí un compromiso del ministro, Luis Planas, de mantenimiento de las ayudas.

Por su parte, Julián Ramajo ha destacado que por cada euro que se produce en el sector del tabaco se genera otro adicional a través de las empresas o sus efectos inducidos en las rentas, por lo que sus efectos no solo hay que medirlos desde un punto de vista concreto, ya que este es un sector estratégico por la vía económica, social y ambiental.

En este sentido, el profesor Pedro Rivero ha incidido en que el estudio tenía como misión «diseccionar en profundidad el sector», abordando la configuración de las dos comarcas extremeñas, que engloban el 98 por ciento de la producción y la repercusión del cultivo en sus distintas fases.

No se quería una visión macroeconómica «o de índole más estético», según Pedro Rivero, sino entrar «más en el detalle», y ha recordado que en la región hay 8.664 hectáreas dedicadas al tabaco, con unas 1.200 explotaciones, de las que viven 3.412 familias, con 800 productores que están trabajando con un modelo de producción integrada y 3.854 empleo directos e indirectos, de los que 2.400 son el fase de campo y otros 1.450 empleos indirectos e inducidos.

A su juicio, es un sector «crucial» para la sostenibilidad de la zona y de las rentas, que pese a la pérdida de población general de Extremadura, ha conseguido incrementarla ligeramente, así como para la igualdad de oportunidades hombre-mujer y para la población joven.