El Pacto Andaluz por el Agua sigue avanzando en su tramitación, que ya va por la tercera fase, y en la que se ha presentado por los responsables de Agua de la Consejería es un documento de síntesis «que recoge la mayor parte de las propuestas de los actores interesados, en especial a los regantes, de una manera tan genérica, que es muy difícil no apoyar la mayoría de las mismas», según señala la Federeación de Comuniddes de regantes de Andalucía (Feragua).

Pese a todo, han analizado el extenso documento de síntesis remitido y reconocen, «por lo que a nosotros respecta, que buena parte de nuestras propuestas han sido en efecto incorporadas. Inversamente, también han sido agregadas otras que nos preocupan enormemente». Ahora, el borrador, con todas sus 100 propuestas de síntesis y un informe que recogerá los apoyos tenidos por cada propuesta por parte de los representantes de los usuarios en los Comités de Gestión y demás agentes interesados, será elevado nuevamente al Parlamento de Andalucía para su aprobación definitiva.

Por esto, en su boletín La Voz del Regadío Andaluz, de forma sintética, exponen lo que les gustaa los regantes del Pacto, «que es bastante, y lo que no nos gusta, que es poco, pero la realidad es que nos disgusta profundamente».

Decimos SÍ a…

-El aumento de la capacidad de regulación para garantizar los usos actuales
-El fomento de la mejora del regadío y su modernización
-La mejora de la participación de los usuarios
-El impulso de las energías renovables
-El reconocimiento a la labor de las comunidades de regantes y la recomendación a los regantes individuales para que se organicen en torno a ellas
-El fomento de la desalación y regeneración como fuentes alternativas

Decimos NO a…

-La bajada de las dotaciones, presentada con el eufemismo de “dotación básica ajustada a los recursos”. Las dotaciones ya están más que ajustadas y en algún caso son deficitarias. No aceptamos nunca tener unas dotaciones “perse” deficitarias.
-El cambio del régimen económico financiero y la subida de impuestos a los regantes, presentados igualmente con el manido eufemismo de la “recuperación de costes”. Lo que deben hacer las administraciones es aplicar el marco legal estatal y regional, que ya contemplan mecanismos de recuperación de costes en línea con lo que marca la Directiva Marco de Aguas.