La Unión UAGR-COAG ha denunciado que, tras la entrada en bodega de más de 10 millones de kilos, los viticultores aún no conocen los precios de la uva de esta campaña, incumpliéndose de nuevo la Ley de la Cadena Alimentaria.

La organización lamenta que «como cada año, llegan las uvas al momento de la vendimia, pero los viticultores aún no conocen los precios que cobrarán por su trabajo. Así pues, gran parte de los agricultores se ven obligados a descargar sus remolques sin firmar el pertinente contrato, en el que debe figurar un precio que supere sus costes de producción, según marca la Ley de la Cadena Alimentaria».

Asimismo, recuerdan que este año, además, los viticultores han tenido que hacer frente a un encarecimiento de los productos que utilizan para cuidar las viñas (fitosanitarios, gasóleo, fertilizantes…), «por lo que las bodegas deberían aumentar considerablemente el precio de las uvas para cumplir la Ley».

Por último, la Unión recuerda a los viticultores riojanos su ofrecimiento a trasladar denuncias anónimas a las autoridades competentes, «una buena herramienta para frenar los abusos del sector comercial, que sigue valiéndose de su posición de dominio en la DOCa Rioja».

CORRECTA EVOLUCIÓN DE LA MADURACIÓN EN EL TERCER CONTROL DE LA DOCA

Por su parte, el tercer control de maduración de la uva llevado a cabo por el Consejo Regulador de la DOCa Rioja constata la correcta evolución de la maduración, si bien puntualiza una ligera moderación en la velocidad del proceso.

El tercer boletín de maduración hace referencia a la Zona de Rioja Oriental y comienza también el seguimiento de la zona media de la Denominación. Según el Consejo Regulador, tanto Rioja Alta como Rioja Alavesa «muestran valores iniciales correctos». Además, se confirma para la zona de Rioja Oriental que el adelanto en las variedades Garnacha y Graciano es más reducido que en la variedad Tempranillo, situándose en una semana aproximadamente.