Aunque los ataques de los lobos al ganado sigue preocupando, ahora la atención se está volviendo hacia los buitres, que poco a poco incrementan cada vez más sus ataques y los daños, ya que están pasando de ser carroñeras a depredadoras. Así, la explotación de Cuillas del Valle (Palencia) que el pasado mes de noviembre sufría la pérdida de un ternero por los buitres, ha sido objeto de nuevos ataques de estas carroñeras. En el espacio de mes y medio, las aves han acabado con la vida de otros dos terneros recién nacidos, el último el pasado domingo día 3.

ASAJA vuelve a denunciar hechos como éste que se producen con más frecuencia de lo que se cree. Y todo ello ante la impotencia de los ganaderos, que se ven atados de pies y manos para ver compensados adecuadamente los daños.

Y es que los buitres han pasado de ser carroñeras a depredadoras, ya que se ceban en el ganado vivo, vacas de parto o animales de pocos días -como es el de Cuillas- y que además están indefensos.

El ganadero manifiesta que la situación es insostenible, y asegura que está trabajando para los buitres. A la situación ya de por sí difícil que se está produciendo en la ganadería por las dificultades de comercialización a través del canal de restauración, se suma ahora este problema.

Además de denunciar los reiterados ataques no sólo de buitres, sino de lobo y el resto de la fauna salvaje, Asaja pide a la administración regional que controle una situación que se produce desde que no están permitidos los muladares y las carroñeras deben buscar su alimento en otros lugares, por lo que acaban atacando al ganado.Asimismo, ha pedido a la Junta de Castilla y León que compense a los ganaderos de forma «adecuada» por los daños que causan este tipo de ataques «reiterados».