Representantes del agro andaluz han reclamado este miércoles 3 acelerar la ejecución de las grandes infraestructuras hidráulicas previstas para la cuenca del Guadalquivir, en concreto a poner en marcha las nuevas presas antes de que el cambio climático duplique el problema del agua, así como a reforzar las inversiones en nuevas soluciones de regulación y almacenamiento para evitar que agrave aún más los problemas de garantía hídrica en la principal cuenca agraria de Andalucía.
Durante la sesión inaugural del Foro AgroGO! 2026, celebrada en Geolit Parque Científico Tecnológico de Mengíbar (Jaén), los participantes han advertido de que, en cultivos permanentes como el olivar, el riesgo no es solo perder una cosecha, sino las propias plantaciones, y el empleo y las exportaciones asociadas a una arboleda que tardaría más de una década en recuperarse.
La propia planificación hidrológica prevé que el déficit estructural del Guadalquivir aumente más de de los actuales 218 hm³/año hasta los 358 hm³ anuales como consecuencia de la reducción de aportaciones asociada al cambio climático.
De ahí que los usuarios hayan lanzado un mensaje claro a las administraciones hidráulicas: acelerar los plazos de tramitación, evaluación ambiental y ejecución de infraestructuras para evitar que muchas de las obras previstas entren en funcionamiento cuando el déficit ya haya alcanzado sus niveles máximos y añadir a estas infraestructuras previstas otras nuevas inversiones que permitan aumentar la garantía y la disponibilidad de agua, particularmente balsas de regulación próximas a los ríos, modernización de regadíos y aprovechamiento de recursos hídricos no convencionales.
Los participantes han coincidido en señalar que la cuenca necesita una estrategia más ambiciosa para aumentar su capacidad de regulación y resiliencia frente a sequías cada vez más frecuentes e intensas, basada tanto en la ejecución rápida de las infraestructuras ya previstas como en nuevas inversiones en presas, balsas e infraestructuras que permitan reforzar el mix hídrico.
Actualmente, las principales actuaciones contempladas en planificación son el recrecimiento de la presa de El Agrio destinado a elevar su capacidad desde los 20 hasta los 60 hm³ y cuyo proyecto se encuentra ahora en redacción, después de su primera inclusión en planificación hidrológica en el año 2009, es decir hace 15 años; la futura presa de San Calixto, prevista con 60 hm³ de capacidad y cuyo proyecto está aún por licitar; y la presa de Cerrada de la Puerta, con una capacidad prevista de 280 hm³, y cuyo proyecto está también pendiente de licitar también después de que hayan pasado más de 15 años de su incorporación al ciclo de planificación 2009-2015. En ninguno de estos tres casos, se ha avanzado a la fase de ejecución (ni siquiera de licitación de la obra), por lo que parece difícil que puedan estar antes de 2039.
Durante el encuentro, los regantes han advertido además de que la amenaza del cambio climático ya no es una previsión futura, sino una realidad que la cuenca ha comenzado a sufrir de forma evidente. Por primera vez desde que existen registros, el Guadalquivir ha encadenado ocho años consecutivos de sequía y escasez, obligando a miles de agricultores a trabajar durante varias campañas con menos de la mitad de las dotaciones habituales y llegando incluso a limitar el suministro al 12 % en la campaña de 2023, lo que se ha traducido en miles de hectáreas sin sembrar y una planificación de cultivos muy condicionada por la necesidad de elegir los cultivos menos demandantes de agua y también menos rentables.
NO PROTEGER LA GARANTÍA DE AGUA DEL GUADALQUIVIR SUPONE ARRIESGAR UNO DE LOS PRINCIPALES MOTORES ECONÓMICOS Y SOCIALES DE ANDALUCÍA
Los participantes han alertado también del riesgo específico que este escenario supone para los cultivos permanentes, especialmente el olivar, principal cultivo del regadío andaluz.
En este sentido, han señalado que no proteger la garantía de agua del Guadalquivir supone arriesgar uno de los principales motores económicos y sociales de Andalucía: un sector que concentra más de 1,6 millones de hectáreas de olivar —el 62% del total nacional y el 15 % de toda la superficie mundial—, genera alrededor de 20 millones de jornales por campaña y sostiene la actividad de cientos de municipios rurales. Solo el aceite de oliva andaluz superó en 2024 los 4.570 millones de euros en exportaciones, mientras Jaén concentra por sí sola cerca de la mitad de toda la producción andaluza.
Una situación extrema de falta de agua no pondría únicamente en riesgo cosechas puntuales, sino la propia supervivencia de plantaciones permanentes cuya recuperación requeriría más de una década, además del empleo, la actividad industrial y la capacidad exportadora asociadas a ellas.
La sesión inaugural del Foro AgroGO! 2026, inaugurado por Antonio Javier Martínez Cuevas, director de AgroBank en Andalucía y celebrado en el TerraOleum – Museo del Aceite de Geolit, ha contado con la participación de Cristóbal Gallego Martínez, vicepresidente de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía; Carmen Lara Cuesta, secretaria de la Comunidad de Regantes Nuestra Señora de los Dolores; Gabriel Sevillano Jiménez, gerente de Agua para Agricultura en ACCIONA; y Estella Montoro Cazorla, jefa de Coordinación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en Jaén, en una mesa redonda moderada por Concepción Martínez Sánchez, directora financiera de Grupo Castillo de Canena. Al mismo también asistió, entre otros, Javier Olmedo, director gerente de la Fundación del Olivar.




