La Asociación de Regantes de Extremadura (Regantex) cuantifica entre 8 y 9 millones de euros el importe provisional de los daños ocasionados por las últimas borrascas en la infraestructuras hidráulicas de la región, que han afectado a los cinco grandes canales que abastecen cerca de 190.000 hectáreas de regadío.
Representantes de esta asociación se han reunido con el delegado del Gobierno, José Luis Quintana, y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), Samuel Moraleda, para coordinar la recuperación de estas infraestructuras.
Según ha informado en nota de prensa la asociación, durante la reunión, las administraciones trasladaron a los representantes de los regantes los detalles del decreto aprobado esta semana, que contempla ayudas tanto para comunidades de regantes como para agricultores y propietarios de fincas particulares.
Según ha explicado el presidente de Regantex, Francisco Sánchez Bautista, el impacto del temporal ha sido especialmente grave en la provincia de Badajoz y, en particular, en las zonas de Vegas Bajas, donde la acumulación de aportaciones laterales no reguladas provocó caudales extraordinarios que desbordaron canales y presas.
Ha indicado que ha habido momentos de caudales muy elevados que han causado destrozos no solo en explotaciones particulares, sino también en toda la red principal de infraestructuras de riego.
Entre las afecciones más destacadas se encuentran desbordamientos y erosiones laterales en canales principales, presas que han llegado a sobrepasar su nivel, alimentando canales en plena ejecución de obras, sifones totalmente colmatados, tuberías en mantenimiento dañadas, paredes de canal desprendidas o socavadas por la fuerza del agua y caminos de servicio y accesos seriamente deteriorados.
EL INICIO DE LA CAMPAÑA DE RIEGO ESTÁ PREVISTO EN APROXIMADAMENTE MES Y MEDIO POR LO QUE EL MARGEN DE ACTUACIÓN ES REDUCIDO
Las comunidades de regantes trabajan ya sobre el terreno, incluso durante fines de semana, para ejecutar reparaciones de emergencia mientras el agua continúa descendiendo en algunos puntos.
El inicio de la campaña de riego está previsto en aproximadamente mes y medio —con la fecha límite habitual fijada en torno al 30 de marzo—, por lo que el margen de actuación es reducido.
El presidente de los regantes defiende que la infraestructuras tienen que estar en perfecto estado para comenzar la campaña con normalidad porque «no podemos permitirnos llegar a esa fecha con el sistema sin estar preparado».
Desde la Asociación aseguran que, pese al esfuerzo económico que supondrán las reparaciones, la campaña se llevará a cabo y que se buscarán los fondos y aplicarán los medios necesarios para salvar la campaña.
La cuantificación de daños en explotaciones particulares está siendo elaborada por la Junta de Extremadura, mientras que Agroseguro ya ha iniciado las peritaciones correspondientes.
Añade que, además de pérdidas en cultivos anuales, comienzan a detectarse daños en cultivos permanentes —como frutales y olivares— debido al prolongado encharcamiento y la asfixia radicular provocada por la acumulación de agua.
Regantex insiste en la importancia de agilizar los procedimientos administrativos para que las ayudas lleguen con rapidez y permitan garantizar la continuidad de la actividad agrícola en una campaña que arranca marcada por los efectos del temporal.
También ha insistido en trasladar públicamente su reconocimiento y agradecimiento a la Confederación Hidrográfica del Guadiana por la labor que viene desempeñando en la gestión, control y seguimiento de los desembalses, así como por la dedicación constante de sus equipos técnicos, conciliando la seguridad hidráulica, la protección de infraestructuras, la garantía de suministro, el equilibrio ambiental y las necesidades de los distintos usos del agua.





