La Asociación Española de Productores de Frutas Tropicales espera una «buena» campaña de mango español este año aunque «no va a ser récord», con una previsión de más de 20.000 toneladas de este fruto en la comarca malagueña de la Axarquía, que concentra el 90 por ciento de este cultivo.

El presidente del colectivo, Javier Braun, ha explicado a Efeagro que el mango español está «casi para recolectar» y a finales de agosto ya se podrán recoger algunas variedades, y otras en las primeras semanas de septiembre, en una campaña que se prolongará hasta noviembre.

Este año se preveía una «muy buena» cosecha, pero finalmente será «buena», tras una «mala» campaña en 2020, que siguió a una «buena» en 2019, lo que demuestra que en estos árboles también se produce la vecería (alternancia) cuando van siendo adultos, ha indicado.

El 30 por ciento del mango español «se queda» en nuestro país debido a que su consumo ha crecido en los últimos años entre los españoles, que «valoran que está en su momento justo de maduración» porque «un mango bien cogido en España tiene una calidad que no tiene el de barco», ha subrayado Braun.

En cuanto a la competencia, ha dicho que el pasado año los mercados «respetaron» la fecha de distribución del mango de la Axarquía, la principal productora nacional de este fruto subtropical, de modo que «salió muy bien y se vendió a buen precio».

Respecto al aguacate, ha dicho que «la cosa pinta muy bien», pero los productores temen que «el problema va a ser el agua» y que haya en septiembre un decreto de sequía que suponga restricciones para el riego.

El fruto está actualmente en plena maduración y está siendo un verano de altas temperaturas, lo que «no es bueno» para el aguacate, que se empieza a recoger en noviembre o diciembre.

Más de la mitad de la producción de aguacate en España -entre 45.000 y 60.000 toneladas de un total de 80.000- se concentran en la comarca de la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada, a las que se están sumando otras zonas como Valencia, Huelva, Cádiz o Sevilla.

«El pantano de La Viñuela no tiene agua y seguimos sin obras de emergencia», ha lamentado Braun, quien ha sostenido que «no se aprovecha» el agua reciclada y hay «miles de familias» que dependen del cultivo de aguacate y mango.

Por ello, ha insistido en la necesidad de que se ponga en marcha la «autovía del agua» para que sea posible llevar el agua desde donde hay suficiente hasta allí donde se necesita, así como potenciar el uso de aguas regeneradas.

En la actualidad, el aguacate de Málaga y Granada tiene «mucha salida» y dispone de una «ventana muy buena» de comercialización, sobre todo a final de año y en febrero y marzo, a lo que ha contribuido que «está de moda» su consumo por sus propiedades nutricionales.

«Hoy por hoy es rentable, pero tiene un gasto y mantenimiento», ha referido Braun, que ha rechazado las críticas que señalan que no es sostenible debido al agua que requiere, ya que «todos los cultivos consumen agua».