La organización agraria ASAJA León ha comunicado a la Delegación del Gobierno en Madrid la intención de celebrar una concentración de protesta, de agricultores productores de maíz, el viernes día 15 de octubre, ante la sede del Ministerio de Agricultura en la madrileña plaza de Atocha. El motivo de esta protesta es evitar que el  Plan Estratégico Nacional de la PAC para España aplique una rotación obligatoria a nivel de parcela que conllevaría a una reducción importante en la superficie actual de cultivo de maíz en la provincia de León y pondría freno a las expectativas de mayor crecimiento con la puesta en funcionamiento de los nuevos regadíos del pantano de Riaño. ASAJA recuerda que ya en la PAC actual se ha penalizado a los productores de maíz por la expansión del maíz al ser obligatoria una diversificación que no permite más del setenta y cinco por ciento de la explotación de un mismo cultivo.

ASAJA recuerda que si no hubiera limitaciones normativas, el maíz sería prácticamente un monocultivo en la provincia de León debido a que agronómicamente es factible, y de hecho en miles de hectáreas se lleva sembrando ininterrumpidamente durante décadas a la vez que cada año se mejoran rendimientos, y debido a que hay una demanda permanente de este grano al ser España claramente deficitaria y estar en condiciones de competir en los mercados internacionales. Muchos productores, con rendimientos habituales de 15.000 kilos por hectárea, duplican las medias de producción de la Unión Europea

ASAJA quiere que el ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas saquen al maíz de una norma que obliga a rotar parcelas con carácter general, y que lo haga debido a que es un cultivo distinto cuya repetición año tras año en la misma parcela no tiene consecuencias medioambientales negativas. ASAJA alerta de que si hay que retirar superficie de maíz se van a generan excedentes en otros sectores que harán caer los precios, y en todo caso se producirá una menor rentabilidad a los productores de maíz que no permitirá afrontar las inversiones de obra privada y amortización de la obra pública de los nuevos y de los modernizados regadíos.

ASAJA espera para este acto de protesta un apoyo, no ya solo de los agricultores afectados, sino también de los clientes y proveedores de los agricultores, ya que son miles las familias que de forma indirecta viven también  de un cultivo que este año puede alcanzar una facturación superior a los 235 millones de euros en la provincia de León.