Los presupuestos siguen sin convencer al sector agrario. Si para el Gobierno éstos son suficientes y equilibrados, no lo consideran así desde las organizaciones agrarias. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) se ha referido a ellos, a los del Ministerio de Agricultura, como continuistas e insuficientes.

En este sentido, ha destacado que para la competitividad y calidad de la producción y los mercados agrarios, la partida se mantiene respecto a 2017, a pesar de que, en los últimos años, se ha seguido un proceso de desmantelamiento de las principales medidas de este programa, ligado a la economía real.

Este año destaca, además, la eliminación de la línea presupuestaria destinada a la mejora de los frutos de cáscara, aunque anteriormente el Ministerio ya había decidido no ejecutar los pagos correspondientes a otros ejercicios que sí estaban presupuestados.

COAG afirma que «resulta inaceptable y sorprendente que esta ayuda, que ya estaba comprometida en la declaración de la PAC 2016 y 2017 y así la han solicitado los agricultores, no llegue finalmente a los productores.»

SE CALCULA QUE EL 90% DE LA MAQUINARÍA HABRÍA QUE CAMBIARLA

Además, este año se publicará la segunda convocatoria del plan de renovación de maquinaria agrícola (RENOVE), dotada con una partida de 5 millones €, insuficiente para la demanda que se espera.

La organización explica que las recientes modificaciones en la normativa de la PAC, en relación a la forma de aplicación de los purines, prohibiendo el uso de sistemas de plato o abanico y cañones, han provocado preocupación entre los agricultores que tendrán que sustituir la maquinaria que, en muchos casos, puede llegar a representar un 40% más de coste que los sistemas actuales, algo que hay que tener en cuenta considerando que el 90% de la maquinaria habría que cambiarla

 

Por otro lado, COAG denuncia también el recorte de las dotaciones para la sanidad de las producciones agrarias sufrieron un importante recorte en los presupuestos en los ejercicios comprendidos entre 2010 y 2015, que dejaron estas partidas por debajo del 30% de los recursos de los que disponían inicialmente.

«Esta disminución puede ser muy preocupante en el caso de que haya que hacer frente a plagas virulentas ( caso de Xylella) o enfermedades de los animales, como ha ocurrido en muchas ocasiones».

LA Previsión de Riesgos en las Producciones Agrarias y Pesqueras acumula una reducción del -23% DESDE 2011

Por lo que respecta a la gestión de recursos hídricos para el regadío, COAG destaca que el programa se estabiliza, después de disminuir de forma apreciable sus fondos en el pasado ejercicio. Sin embargo, el capítulo de inversiones reales, que es el que principalmente articula este programa, recorta sus fondos un -2,9%. 

Además, los 6 millones que se dedican al epígrafe concreto de “consolidación y mejora de los regadíos existentes” resultan muy limitados para acometer una estrategia sería de modernización. Las 3,75 millones hectáreas de regadío, representan el 16% de la Superficie Agraria útil y generan en torno al 60% de la producción final agrícola.

«La cobertura del seguro agrario es la única opción la hora de compensar parte de las pérdidas»

Finalmente, señala que en los presupuestos, la partida para Previsión de Riesgos en las Producciones Agrarias y Pesqueras asciende a 216,4 millones € (exactamente igual que en 2017),  aunque desde 2011 acumula una reducción del -23%.

«Las experiencia nos dice que una fuerte reducción de las subvenciones de 2012 y 2013 (más un 50%, pasando las de ENESA de más de 300 M€ a 200 M€) produce una bajada de las primas contratadas, (que llegaron a bajar más de un 16% respecto en 2013 respecto a 2012)», afirman desde COAG.

«La cobertura del seguro agrario es la única opción para el agricultor y ganadero a la hora de compensar parte de las pérdidas por fenómenos climáticos adversos. Recortar los apoyos en esta línea es dejar a los productores al albur de los caprichos del clima», concluyen.