Ya se venía anunciando y, por desgracia, se ha cumplido. Los precios de los cereales comienzan a ver cómo se frenan sus cotizaciones. Y aunque no hay una bajada general, porque el maíz y el tigo duro se mantienen levemente al alza, por primera vez en muchas semanas el trigo blando y la ceba descienden de valor.

Así, los precios de la cebada y del trigo blando bajaron durante la primera semana de noviembre en los mayoristas, en contraste con las subidas del maíz y del trigo duro, según ha informado este martes 10 la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).

Los datos difundidos por Accoe -relativos a la semana 45- reflejan que en la cotización del maíz también comienzan a ver cómo se frenan sus cotizaciones ya que se situó en 207,18 euros por tonelada, el 0,17% más semanal, pero solo unos 30 céntimos de subida cuando venía incrementándose por encima del euro, y la de la cebada en 186,88 euros por tonelada, con un descenso del 0,61%.

La cotización de la cebada de malta cayó un 1 % en una semana, hasta los 198,67 euros por tonelada, y el trigo blando lo hizo el 0,43 %, hasta los 209,85 euros por tonelada.

El precio del trigo duro repuntó un 0,38%, hasta los 262 euros por tonelada, y el de la avena aumentó un 0,67%, hasta los 188,25 euros por tonelada.

Con estos datos semanales, desde enero de 2020, la cotización del maíz se ha elevado el 16,75 %; el trigo blando, un 14,38 %; el trigo duro, un 1,75 %; y la cebada, un 21,52 %.

Dentro de las proteínas y coproductos vegetales, el precio de la soja presenta un +26,87 % desde principios de año, hasta los 425 euros por tonelada.

El de la colza ha crecido un 18,75 %, hasta los 285 euros por tonelada de media; el de la cascarilla, un 20,75 % hasta los 190 euros por tonelada; y el de la pulpa, un 7,89 % desde entonces, hasta 205 euros por tonelada.