Nada cambia en los mercados de los cereales. Los precios de los cereales continuaron su tendencia a la baja, arrastrados por la cebada y el fuerte descenso de compras que ha experimentado por el cierre de Horeca que ahora podría frenarse con la apertura de algunos de los bares en la fase 1 del estado de alarma, mientras que los del trigo duro se mantuvieron sin cambios en la última semana, según la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).

Los datos difundidos este lunes 11 por la asociación, correspondientes a la semana 19 (del 4 al 8 de mayo), reflejan que el precio de la cebada cayó el 2% semanal, que refleja su tendencia a la baja desde hace varias semanas, hasta quedarse  en los 168,59 euros por tonelada.

El precio medio del trigo blando fue de 198,44 euros/tonelada, el 1,66 % menos que en la semana anterior; el de la cebada de malta, de 176 euros/tonelada, el 0,56 % menos; y el del maíz, de 181,60 euros/tonelada, el 0,55 % menos.

El trigo duro, por su parte, se mantuvo invariable en el precio respecto a la semana anterior, y frena algo las últimas caídas, según Accoe.

Desde enero de 2020, los precios han bajado especialmente en el caso de la cebada, que se abarató el 7,24 %; seguidos de los del trigo blando, que lo hicieron el 1,32 %.

Por el lado contrario, se incrementó el 7,07 % el precio del trigo duro desde enero, y en un 0,76 % el del maíz.

En el mercado de proteínas y coproductos, la evolución desde comienzos de 2020 ha sido positiva para la cascarilla (159 €/t, +19,50%); la colza (235 €/t, +14,89 %), la pipa de girasol (345 €/t, +8,7 %) y la soja (335 €/t, +1,49 %); en tanto que el precio de la pulpa ha permanecido sin cambios en los 190 euros por tonelada.

El campo se prepara para una cosecha abundante de cereales, tras las lluvias primaverales, con una tendencia a la baja en los precios, que despierta “sorpresa” en el sector, pues no tiene claro si la pandemia tiene influencia real o mediática y especulativa.