El portavoz de Agricultura del grupo parlamentario Vasco (EAJ-PNV), Joseba Agirretxea,ha defendido que las regiones que tienen un «régimen especial, como Euskadi y Navarra», tendrían que «tener derecho a un plan estratégico propio» y rechazan uno nacional porque no englobará «las diferentes realidades» productivas, a la vez que se ha quejado de que las «naciones sin Estado» no tengan «excesiva voz» en la negociación de la próxima Política Agrícola Común (PAC).

En declaraciones a Efeagro para repasar la agenda agraria de 2021, Agirretxea, que también preside la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación en el Congreso de los Diputados, ha asegurado que han «reclamado siempre» que esas naciones puedan participar más activamente en este proceso.

Su grupo difiere con el hecho de que cada Estado miembro vaya a tener un único plan estratégico nacional. «España debería haber defendido que su sistema político le impide adoptar una única política porque su estado autonómico da competencias exclusivas en agricultura a las autonomías», ha remarcado. Bajo su punto de vista, las regiones que tienen un «régimen especial, como Euskadi y Navarra», tendrían que «tener derecho a un plan estratégico propio».

Con un sólo plan, se ha preguntado, cómo será capaz el país de englobar «las diferentes realidades» productivas: «Es muy difícil, por no decir imposible, que un único plan las recoja». Agirretxea ha aventurado un debate «intenso» al respecto en los próximos meses.

LEY DE LA CADENA: «EXISTEN POSICIONES DE MÁS O MENOS PODER A LA HORA DE NEGOCIAR» Y LA LEY «DEBERÍA PALIAR» ESAS DIFERENCIA

Por otro lado, ha considerado que 2021 habrá que verlo también «bajo el filtro» que impone la pandemia de la covid-19 porque «todavía no sabemos cuándo acabará ni cuando habrá normalidad».

En ese sentido, ha estimado que el sector agroalimentario seguirá demostrando su importancia dentro de la sociedad. «Todo esto», ha añadido, «tiene que ir acompañado de ayudas y de estrategias» que le beneficien para que el sector «no tenga impedimentos» a la hora de desarrollar su labor.

La transposición al ordenamiento nacional de la directiva comunitaria contra las prácticas comerciales desleales, que lleva ahora a una nueva modificación de la Ley de la Cadena, la ve bien pero Agirretxea ha señalado que hay que ir más allá porque se trata de una cadena «muy compleja».

«Existen posiciones de más o menos poder a la hora de negociar» y la ley «debería paliar» esas diferencias.

Para Agirretxea, «es muy complicado saciar todas» las necesidades pero es necesario ir hacia políticas que ofrezcan rentabilidad y competitividad a los productores.