Conocen al paciente prácticamente desde que nace, pasan consulta en sus casas y tejen una relación con un nivel de confianza que va mucho más allá del meramente facultativo; sin embargo, los médicos rurales están en peligro de extinción y su desaparición acarreará graves consecuencias.

Así lo advierte el Consejo General de Médicos (Cgcom) en la campaña «Medicina rural, más allá de la profesión», con la que pretende resaltar los valores de estos profesionales, a los que la tasa de jubilaciones y la falta de reposiciones están condenando a la desaparición.

Solo el 14% de los médicos rurales en España tiene menos de 40 años, a lo que se une que las plazas de Medicina de Familia no se han cubierto en las plazas MIR.

Ante este panorama, el Cgcom ha elaborado un vídeo de siete minutos para reflejar, a través de la figura del doctor Manuel Sánchez, facultativo del principado de Asturias el trabajo, la dedicación y entrega de los miles de médicos rurales en nuestro país, que corren incluso con los gastos de sus numerosos desplazamientos.

«El nivel de confianza que creas va más allá de la profesión», comenta el doctor tras escuchar a su paciente Amelia, de 86 años, que bromea con la edad a la que se jubilará de sus quehaceres en casa y en el campo y que quiere dejar por dolores en su rodilla.

Una cara de la profesión que, en suma, consiste en tratar al paciente como uno quisiera que traten a un familiar cercano y «difuminar competencias», resume este médico.

Para Tomás Cobo, presidente del Cgcom, «es imprescindible» demostrar la relevancia de la medicina rural «para abordar la actual situación y promover un cambio que refuerce a este colectivo clave para mantener el modelo sanitario, eje de la justicia social en nuestro país», porque se debe asumir que hay un serio peligro de extinción.

Además de la emisión del vídeo en el canal de YouTube, medios de comunicación y redes sociales, el CGCOM enviará a los diferentes colegios de médicos material promocional con el objetivo de difundir la campaña en los centros de salud a través de unos «flyers» adhesivos y creatividades editoriales con un código QR que permitan la visualizarlo.