El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, sigue haciendo malabares para dar una sensación de normalidad ante el Plan Estratégico Nacional y para contentar a todo el mundo. Así, este jueves ha asegurado que la eliminación de los derechos históricos es uno de los aspectos en los que se centra la próxima PAC, ha ratificado que habrá 20 regiones en lugar de las 50 actuales y se ha mostrado convencido en queue se aprobará, que se acabarán los derechos históricos España presentará en plazo el correspondiente Plan Estratégico para la reforma de la PAC del periodo 2021-2027, de cuya aprobación depende el cobro de las ayudas de los ganaderos y agricultores en 2023.

«No se trata de 17 planes estructurales sino de uno solo que garantiza que las necesidades queden cubiertas», ha asegurado el ministro en una comparecencia ante los medios en Zaragoza con motivo de una visita a la Feria de Producción Animal (Figan) que se celebra hasta mañana.

Lo ha dicho acompañado del consejero de Agricultura aragonés, Joaquín Olona, férreo defensor de la eliminación de los derechos históricos de la Política Agraria Común (PAC) y quien en reiteradas ocasiones ha reconocido que no estaba satisfecho con el resultado de las negociaciones.

Planas ha agradecido la defensa «de forma clara y firme» que ha hecho Olona para defender el punto de vista de Aragón en cuanto a la reforma de la PAC y ante el Plan Estratégico y ha reiterado que la propuesta que presentará ante Europa defiende a la agricultura familiar y profesional y «refleja la realidad del conjunto de España».

Además ha asegurado que la eliminación de los derechos históricos es uno de los aspectos en los que se centra la próxima PAC.

«HABRÁ PLAN ESTRATÉGICO SÍ O SÍ. NO VOY A DEJAR SIN COBRAR A LOS AGRICULTORES»

Ante el Plan Estratégico ha destacado que ha entrado en su «fase final», aunque queda pendiente una octava reunión que se celebrará en el mes de octubre y que irá precedida de la que ha convocado para el próximo día 30 entre el Comité Asesor Agrario y las organizaciones agrarias.

El próximo 31 de diciembre «habrá Plan Estratégico sí o sí. No voy a dejar sin cobrar a los agricultores» ha advertido Planas para quien el punto de vista de Aragón es tan «legítimo como el de las 17 Comunidades autónomas» y por eso se considera «responsable de llevar un documento, no 17 compilados».

Planas está convencido de que «va a ser una buena PAC», dotada con 47.724 millones de euros, y ha asegurado que la convergencia y redistribución va a continuar.

En este sentido ha apuntado que con el paso de 50 a 20 regiones de pago de ayuda a la renta y sostenibilidad «hemos querido marcar el fin del camino, pero nada cambia de la noche a la mañana, tiene que ser un proceso progresivo».

Según el ministro de Agricultura, 2029 será la referencia para concluir esa convergencia, que actualmente está en el 70% y que al final del actual periodo alcanzará el 85 % del total de las ayudas en cada una de las regiones. «En función de ello, las referencias históricas desaparecerán» ha afirmado.

Dada su presencia en Figan, Luis Planas ha incidido asimismo en el incremento de las ayudas acopladas que va a suponer la nueva PAC, de un 15 %, la mayoría para el sector ganadero y en concreto para apoyar la ganadería extensiva tanto de ovino, como caprino y vaca de leche.

Planas ha recordado que la ganadería es uno de los pilares del sector primario, con 20.000 millones de euros de producción anuales.

Una riqueza, ha apuntado, que sitúa a España como el primero productor de Europa en ganado ovino, el segundo de porcino, el tercero agrario y el cuarto en ovino.

Sectores en su conjunto afectados por los continuos incrementos de costes y este año especialmente por la subida de la factura eléctrica, de ahí que el ministro ha querido destacar el impulso a proyectos que son «clave» en el futuro del sector como las energías renovables, solar y eólica para rebajar la factura fiscal o los 583 millones dedicados a la modernización y transformación de los regadíos.

Medidas con las que se quiere a corto y medio plazo moderar los incrementos que se puedan producir derivados del precio de la energía eléctrica.