El 10 de noviembre de 1849, es una fecha llena de simbología y muy emotiva para una profesión y un sector: Los Guardas Rurales de Seguridad Privada. En esa fecha se crearon y ahora cumplen 171 años al servicio del campo.

En una nota, el responsable de los Guardas Rurales en Andalucía, Víctor Villalobos, ha pedido al Gobierno, a las comunidades autónomas y a las FFCCSS que se les tengan «en consideración, qué tengan respecto y atención al tan necesario gremio de los Guardas Rurales en nuestros campos, que nos den su confianza y apoyo tan necesario, para actualizar, reforzar y fortalecer al gremio de la Seguridad Privada Rural en España».

Asimismo, entre las peticiones reivindicativas destacan la petición de Carácter de agentes de la autoridad, como medida disuasoria ante las agresiones; que e considere la veracidad de palabra a los Guardas Rurales de Seguridad Privada en las denuncias interpuestas en delitos y faltas medioambientales; ayudas u subvenciones para incentivar las contrataciones y ante la grave crisis económica de la pandemia COVID-19, fortalecer la figura del Guarda Rural de Caza en todas las comunidades autónomas Españolas,  principalmente en Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha o luchar contra la lacra del Intrusismo laboral y la precariedad, asumiendo el pago del salario estipulado en el convenio salarial estatal.

Desde la Federación Nacional de Trabajadores de la Seguridad Privada FTSP- USO​ ANDALUCÍA, han aprovechado la ocasión no solo para poner en valor este trabajo sino también para hacer un llamamiento y reclamar a las administraciones públicas competentes más recursos, medios de defensa y ayudas, para consolidar el sector, dándoles medios y amparo jurídico.

La FTSP- USO​ ANDALUCÍA destaca que «estamos muy orgullosos y queremos elogiar a todos y cada uno de los compañeros por el esfuerzo y dedicación que sé viene realizando generación tras generación, haciendo de una profesión una forma de vida y un referente a nivel mundial, una figura indispensable y vinculada a la seguridad en nuestros campos españoles, sin duda una profesión con casi dos siglos de vida e Historia, que generaciones venideras irán heredando con gran prestigio conseguido con creces».

En este sentido, recalcan que «cada vez más los ciudadanos, administraciones públicas y privadas son conocedoras de esta profesión de los Guardas Rurales de Seguridad Privada y confían en sus servicios, contratando algo tan fundamental y primordial como la Vigilancia para blindar nuestras riquezas públicas y privadas, para que trabajar en nuestros campos no sé haga insostenible, para que cuando un trabajador o un empresario sé vaya a su merecido descanso, deposite en manos seguras y garantes del Guarda sus bienes, para cuando un ayuntamiento no quiera perder sus espectaculares bellezas paisajísticas y enormes riquezas ecológicas de cada uno de nuestros pueblos rurales, dándole prestigio y vida».