El director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), Miguel Ángel Higuera, asegura que en China es ya «difícil» ser competitivos, dado el incremento de su producción interna, y que es hora de que los ganaderos del porcino españoles retomen otros destinos que se habían abandonado para atender al gigante asiático.

En una entrevista con Efeagro, alerta de que los envíos a ese país han caído “una barbaridad”, especialmente en junio y julio.

La ralentización parece evidente si se atiende a los datos: en el primer semestre de 2021 España exportó cerca de 800.000 toneladas, superando en un 70 % los envíos del mismo periodo de 2020, por un valor económico de 1,7 millones de euros (+73,1 %).

Es decir, se crece pero no al ritmo de 2020 cuando las exportaciones aumentaron más de un 100 % respecto a 2019, según los datos de la interprofesional del cerdo de capa blanca (Interporc).

Higuera apunta a que China habría recuperado ya niveles de producción de carne de cerdo previos a la crisis de Peste Porcina Africana (PPA) que sufre desde hace varios años.

Con ello, el precio de la carne de cerdo china “ha caído” y “ahí ya no somos competitivos para poder exportar”.

El país asiático continúa teniendo algunos focos de peste porcina pero han hecho un “esfuerzo importante” para levantar nuevas instalaciones de “muy alta bioseguridad”.

Era “esperable”, por lo tanto, que se recuperase del episodio de la PPA, pero no tan pronto, según matiza.

Por eso, reitera que es el momento de que los ganaderos del porcino retomen mercados que fueron dejados “intencionadamente” en su día para poner la atención en China.

Entre ellos, nombra a Corea del Sur, Japón, Singapur, Filipinas o Vietnam aunque admite que ahora “no es tan fácil” volver a ellos porque “ya hay otros operadores posicionados”.

“Lo bueno es que nuestras industrias y nuestro producto lo conocen”, subraya.

También es partidario de ganar nicho de mercado en la Unión Europea porque “le habíamos dejado mucho a Alemania”.

ADVERTENCIA: “TODOS” LOS NIVELES DE PROTECCIÓN “SON POCOS” PARA EVITAR QUE “LA PESTE PORCINA LLEGUE A ESPAÑA”

Alemania, por cierto, sigue afectada por focos de PPA e incluso han llegado a su cabaña ganadera. Esta enfermedad no zoonótica supone una de las “grandes amenazas” para el porcino porque el virus “se sigue moviendo” geográficamente.

El mensaje que lanzan desde Anprogapor es que “todos” los niveles de protección “son pocos” para evitar que “la peste llegue”.

“Todas la medidas vienen bien y estamos en un momento en el que hay que intensificarlas y hacer las cosas bien para evitar que llegue a España”, apunta.

El sector también se ha visto afectado por la covid-19 con fluctuaciones en las exportaciones y en las ventas en el canal Horeca que han sido como “una montaña rusa”.

Sobre todo, se han visto afectados productos de mayor valor añadido por el cierre al que se vieron abocados los restaurantes.

Esa situación, en parte, se vio compensada por un mayor consumo en hogares donde penetraron especialmente bien los productos elaborados.

Por otro lado, hace ya un año y medio que el Consejo de Ministros aprobó la actualización de la normativa para la ordenación de las granjas porcinas con el fin de adaptarla a los nuevos retos en materia de sanidad, medio ambiente y bienestar animal.

Según Higuera, se reforzó con ello la bioseguridad en las granjas, con medidas que “pasan a ser obligatorias”, y otras de índole medioambiental para la “mitigación y reducción de emisiones” o la transformación de subproductos como los purines.

Una norma que fue fruto de una acción “muy proactiva del sector con los ganaderos del porcino al frente junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)”.

En este año y medio con el nuevo reglamento, ya se “van dando pasos” y, por ejemplo, el MAPA está diseñando una herramienta para calcular la reducción de las emisiones en las granjas que deberán usar los productores a partir del próximo 1 de enero.

Respecto a la implementación o no del etiquetado nutricional alimentario “Nutriscore”, sobre el que suele haber controversia en cuanto a la idoneidad de su uso, Higuera cree que “no es la herramienta descriptiva mejor” porque “no hace una comparativa correcta entre productos”.

“Estamos de acuerdo en informar y tener un etiquetado” de alimentos pero Nutriscore “no atiende a toda la diversidad de composiciones nutricionales que puede tener un producto”.

Por eso, hay alimentos “de altísima calidad, como el aceite o el jamón, que quedan penalizados y, otros, como los transformados o los refrescos azucarados que están mejor posicionados”.

Cree que hay “otros sistemas más adecuados” para “llevar información más fidedigna y veraz al consumidor”.

En referencia a la Estrategia de la Granja a la Mesa y el Pacto Verde Europeo valora que este sector lleve “años” trabajando en esa línea que “marca Europa”.

Eso sí, le “preocupa” que el Pacto Verde se haya diseñado contando “poco” con los ganaderos del porcino.

(Texto: Juan Javier Ríos / Efeagro)