Asociaciones agrarias y de ganaderos de la provincia de Huesca ha protagonizado una protesta en la capital altoaragonesa para protestar contra el decreto transitorio de la PAC 2021-2023, que pone «en una situación muy complicada» a más de 2.000 ganaderos de la provincia y que cuyos efectos adversos de la nueva PAC pueden suponer la pérdida de 25 millones de euros en la comunidad.

Arropados por el sonido de esquilos y cencerros, decenas de ganaderos se han concentrado este jueves en la plaza Lopez Allué en respuesta a la convocatoria hecha desde UAGA, UPA, Asada, Araga, Anprogapor, Araparda, Asapi, Asoprovac, Cooperativa del Ésera, Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, Sclas y la Plataforma contra el Lobo y el Oso.

Los ganaderos protestan porque la nueva PAC excluye de recibir ayudas a la mayoría de las explotaciones, en tanto en cuanto hasta ahora se debían declarar los pastos para cobrar las subvenciones, con la única condición de que estuvieran en buenas condiciones, pero ahora se exige que solo se declaren aquellos pastos que realmente se usan.

En la concentración los ganaderos han exigido al consejero de Agricultura, Joaquín Olona, que «no haga ideología» con esta cuestión y que se dedique a «defender los intereses de Aragón», comunidad que lo que necesita es «explotaciones vivas» y que el dinero «siga entrando».

El presidente de Araga, Jorge Valero, considera «una vergüenza» la convergencia de la que habla la PAC, porque, con los efectos adversos de la nueva PAC, supone «arruinar al ganadero que está al pie del cañón».

A quince días de terminar el periodo de la PAC, miles de ganaderos no saben en estos momentos si van a poder declarar los pastos para poder cobrar las ayudas, denuncian.

Y por eso piden al Gobierno de Aragón que «influya» en el ministerio de Agricultura para que sea «flexible» con la situación.

El secretario provincial de UAGA, Joaquín Solanilla, ha dicho que en Huesca la situación es más grave ya que casi todo el monte donde se encuentran los pastos es público o comunal.