El presidente de la Asociación Gandeiros Galegos da Suprema, Santiago Rego, ha confirmado que los ganaderos que se dedican a la producción de carne en Galicia se están organizando para realizar movilizaciones porque se sienten víctimas de «una discriminación total» en la gestión de la nueva PAC, ya que perderán entre 4 y 5.000 euros menos al año por explotación.

En declaraciones a Efeagro, aseguró que “llueve sobre mojado”, porque “mientras la ayuda por vaca nodriza para los productores de carne permanece congelada en 90,25 euros desde 2014, los productores de leche han visto como en su caso ha ido subiendo cada año y podría llegar en la nueva PAC a los 187 euros” por animal.

Según sus cálculos, con la nueva ordenación, las explotaciones cárnicas gallegas recibirán un 23% menos de ayudas de lo que venían cobrando en los últimos años, de modo que una explotación media podría dejar de ingresar entre “4 y 5.000 euros” al año.

NO CONSIDERAN JUSTO QUE SE LES DISCRIMNE EN BENEFICIO DEL SECTOR DE LA LECHE

“Es una gota más que pone de manifiesto que para la Administración el sector prioritario es el sector de la leche”, dijo Santiago Rego, algo que también quedó claro con las ayudas habilitadas para paliar las pérdidas provocadas por la guerra de Ucrania”, dado que las granjas de leche percibieron “220 euros por vaca, mientras que las de carne se quedaron con 135”.

Además, tuvieron que pedir “créditos a entidades bancarias” a modo de anticipo, dado que una parte de esa cantidad se hará efectiva en sus cuentas en el primer semestre del próximo año.

Recordó, asimismo, que el sector firmó con la Xunta de Galicia un protocolo en el que se establecía “como precio mínimo para producir un kilo de Suprema, unos 6,20 euros por kilo”, pero, en la realidad, lo que cobran los productores está “todavía muy lejos de esa cantidad” y a la “AICA gallega, que iba a comenzar a funcionar en agosto, ni está ni se la espera”.

“Son muchas cuestiones”, añadió, y las nuevas condiciones de la PAC son “una losa más sobre las explotaciones”, un “golpe definitivo” que puede llevar a muchas a cerrar definitivamente sus puertas.

“Estamos contemplando hacer movilizaciones en diciembre para hacer ver que los cambios en la PAC son muy perjudiciales para el sector de la carne. Estamos hablando de mucho dinero y, además, de unas condiciones que se prolongarán hasta 2027”, concluyó.