Las organizaciones agrarias COAG y Asaja Asturias han asegurado este jueves que la visita del ministro de Consumo, Alberto Garzón, a una explotación ganadera en Quirós es “un lavado de imagen” que lo ínico que buscaba era «salir en la foto»

Las declaraciones que el ministro realizó el pasado mes de julio, donde animaba a comer menos carne para proteger la salud del consumidor y la del planeta son, a juicio de ambas asociaciones, «intolerables».

En un comunicado, recuerdan que los ganaderos soportan precios «irrisorios» por sus productos y sufren los daños de lobos y jabalíes tanto en sus animales como en sus cultivos.

A esta situación se suma el hecho de que, a su juicio, el medio rural es tratado «como de segunda categoría» y carece de acceso a los mismos servicios que en las ciudades.

Coag y Asaja sostienen que las manifestaciones de Garzón han venido a dar «la puntilla» al sector al acusar a la ganadería de causar daños al medio ambiente, una cuestión que, según exponen, ya ha sido ampliamente rebatida por la comunidad científica.

En su escrito, ambas organizaciones muestran su interés en que el ministro Garzón se preocupara más de temas como el consumo de bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y de bollería industrial por los daños que causan a la población, sobre todo a la infantil.

Las dos organizaciones reiteran que el sector ganadero no es el culpable de la falta de agua en el mundo ni de que el planeta esté cada vez más contaminado ya que únicamente se dedica a la cría de animales para abastecer a la población de un alimento tan básico como la carne.

A su juicio, esta actividad «esencial y digna» debería ser defendida por el Ministerio de Consumo «al menos con el mismo ímpetu que, por lo visto, se defienden los derechos de la fauna salvaje».

GARZÓN SALE EN DEFENSA DE LA GANADERÍA EXTENSIVA

Por su parte, el ministro ha trasladado su «defensa del sector ganadero, del modelo extensivo, de ganadería familiar y social» por ser la que tiene «un impacto ecológico neutro» y además protege el empleo y es capaz de generar unos entornos que protegen el medio ambiente «de manera directa e indirecta».

Tras hacerse su correspondiente foto (con más miedo que confianza) tal y como le criticaban las organizaciones agrarias, Garzón ha reafirmado su apoyo al modelo de ganadería extensiva, así como a aquella que tiene un carácter familiar y social al entender que genera un «impacto ecológico neutro».

El ministro sí se ha mostrado, aprovechando su foto en la explotación, «en contra de un tipo de modelo de producción de agricultura intensiva, que es absolutamente insostenible».

Además, ha afirmado que a través de los hábitos de consumo la ciudadanía puede «contribuir a mejorar el planeta, e incluso los negocios de agricultura extensiva amenazados por la intensiva».