La Asociación Enológica de Ribera del Duero (Enoduero) ha recomendado dejar la viña reposar y no llevar a cabo ninguna labor en ella al menos durante las dos semanas siguientes a la helada que afectó a los viñedos de esta denominación de origen el pasado 27 de abril.

A la espera de que se produzca la estimación oficial, el presidente de esta asociación profesional, José Nuño, a través de una nota de prensa, ha reconocido que la merma de la cosecha en la Ribera del Duero podría rondar el 70% de la producción.

No obstante, ha incidido en que habrá que esperar a la segunda brotación de la planta. «Vamos a ver cómo sale la segunda brotación, porque pese a la helada puede tener buena calidad», ha asegurado Nuño.

Ante los sistemas ‘antihelada’ que empiezan a proliferar, se reconoce que algunos valen pero no evitan todos los daños

El presidente de Enoduero ha lamentado el daño provocado por el drástico descenso de las temperaturas de la semana pasada, que obligará a enfrentarse a una cosecha corta y complicada.

Respecto a los sistemas ‘antihelada’ que empiezan a proliferar para la viña, Nuño ha apuntado que algunas fórmulas, como la utilización de molinos para mover el aire y evitar que las masas más frías se peguen a la planta, o el riego, pueden prevenir los efectos de las bajas temperaturas.

Sin embargo, ha advertido que cuando la helada llega con la virulencia de esta última, con picos de -5 grados centígrados y más de cinco horas con el mercurio bajo cero, no hay nada que hacer.

Por último, ha recordado que partiendo de «una situación difícil» pueden aparecer otros muchos problemas en los meses que quedan para la vendimia, como la aparición de enfermedades o el granizo.

En definitiva, desde Enoduero se ha incidido en que lo mejor es respetar la planta, ver cómo brota y analizar si se tiene que reconducir parte del viñedo para garantizar el que próximo año haya la suficiente madera para poder podar y tener buena yema.