El incendio producido a finales de junio en un olivar cercano al cementerio de Baza, que carbonizó más de 7 ha, ha puesto de manifiesto la necesidad de actuar en las parcelas agrícolas abandonadas.

Así lo ha indicado Ramón Miguel Quirante, Jefe de Bomberos de Baza, que alerta sobre la necesidad de que los propietarios realicen el desbroce de las fincas y la creación de fajas perimetrales junto a los linderos de al menos 15 m de ancho. También ha manifestado que sería importante la puesta en marcha de las ordenanzas municipales de limpieza y mantenimiento de fincas que se promovieron desde la asociación AGAPRO en el año 2020, en especial en las parcelas agrícolas abandonadas.

Como es bien sabido y difundido por los medios de comunicación, por las políticas conservacionistas, es cada vez mayor el abandono del mundo rural y si se habla del mundo forestal hace años que desapareció, no existe el monte sino es para la acampada, bicicleta o el senderismo.

Actualmente, «como consecuencia de las leyes cada vez mas restrictivas y si es Parque Natural o Nacional se hace aun mas limitante, es inviable arreglar cortijos, modificar caminos, poner en funcionamiento tierras arables en desuso y eso supone el abandono paulatino de nuestras Sierras. Es muy escuchada la expresión ‘sino subo a mi cortijo no merece la pena ir’, pero eso conlleva un deterioro de todo lo que lo rodea que con el tiempo nos va pasar factura».

Asi mismo, los ganaderos van desapareciendo porque es un trabajo duro y 360 dias al año. El campo es improductivo pues son terrenos de baja producción. El gasoil ha sustituido a la retirada de leñas. La saca de madera en terrenos escarpados es dura y no existe mano de obra cualificada…. y así se podría seguir enumerando puntos que hace que el monte esté abandonado a la mano de su propia suerte y con él que haya muchas parcelas agrícolas abandonadas.

Tras este pequeño diagnostico «solo nos quedan las secuelas que son un terreno forestal que va desarrollándose años tras años con un incremento de biomasa, que finalmente será lo mas parecido a un polvorín. Esto es lo que está ocurriendo en el mundo rural y el mundo forestal, pero hay procedimientos administrativos para intentar luchar contra esto».

Existen en Andalucía varios instrumentos para la lucha y prevención de los incendios forestales que nos afectan tanto fincas de propietarios particulares así como de la administración local.

PLANES DE AUTOPROTECCIÓN Y PREVENCION DE INCENDIOS

«Los Planes de Autoprotección tienen por objeto establecer las medidas y actuaciones necesarias para la lucha contra los incendios forestales y la atención de las emergencias derivadas de ellos y deben ser elaborados con carácter obligatorio y bajo su responsabilidad por los titulares, propietarios, asociaciones o entidades urbanísticas colaboradores o representantes de núcleos de población aislada, urbanizaciones, campings, zonas de acampada, empresas e instalaciones o actividades ubicadas en Zonas de Peligro, así como las asociaciones o empresas con fines de explotación forestal que realicen labores de explotación dentro de dichas zonas”

Todo el municipio Baza se considera zona de peligro por ser catalogada zonas de influencia forestal por la Junta de Andalucía y encontrarse a 400 metros alrededor de zonas forestales. Por lo tanto cualquier titular tanto particular como privado debe elaborar un plan de autoprotección contra incendios forestales, incluyendo a las parcelas agrícolas abandonadas.

El formulario se puede descargar desde la pagina de la Consejeria de Medio Ambiente y rellenar por los propietarios o ser redactado por un Ingeniero Forestal cuya formación especifica le permite conocer los modelos y nomenclaturas que se mencionan.

Corresponde a las autoridades locales la competencia y responsabilidad para exigir la elaboración de los Planes de Autoprotección, otorgar la aprobación y verificar el cumplimiento de los mismos. Por lo que son los ayuntamientos quienes aprueban dichos planes de autoprotección.

Para todos los terrenos forestales que carezcan de Proyecto de Ordenación de MonteS o Plan Técnico es obligatorio la elaboración de un Plan de Prevención de Incendios Forestales, cuya redacción corresponde a los propietarios y titulares de derechos reales o personales de uso y disfrute de terrenos o explotaciones forestales tanto públicos como privados. Los planes de prevención de incendios forestales tendrán una vigencia de cinco años. Existen dos modelos, dependiendo de la superficie es inferior o superior a las 400 hectáreas.

CONSECUENCIAS DE LA NO PRESENTACION DE PLANES DE AUTOPROTECCION O PREVENCION DE INCENDIOS

Si ocurriera la desgracia de un incendio, los propietarios de los terrenos forestales calcinado adoptarán las medidas y realizarán las actuaciones de reparación o restauración que, en su caso, resulten necesarias para la recuperación de las áreas incendiadas, sin perjuicio de la exigencia de las responsabilidades que correspondan a los causantes del incendio

Los propietarios de los terrenos forestales incendiados elaborarán un Plan de Restauración en el que se evalúe la situación de los terrenos incendiados tanto desde el punto de vista de la producción forestal como de la conservación de la flora, la fauna, el suelo y los ecosistemas, y se propongan las actuaciones o medidas destinadas a la restauración o regeneración de los terrenos,

Frente a los especuladores urbanísticos o aquellos que pretendan cambiar el uso actual del uso, recalcar que la pérdida total o parcial de cubierta vegetal como consecuencia de un incendio forestal no alterará la calificación jurídica de dicha superficie como terreno forestal

Los productos forestales procedentes de un incendio no podran enajenarse sin la autorización de la Consejería competente en materia forestal y si fuera necesario se formalizarán necesariamente mediante contratos en los que se reflejarán necesariamente los condicionantes establecidos por la Consejería competente en materia forestal,

Además las cantidades obtenidas por la enajenación de los productos se destinarán, en la medida que resulte necesario, a dicha restauración.

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