La Plataforma del Sector Arrocero de Extremadura ha pedido este lunes a las empresas comercializadoras de este producto que fijen un precio superior a los 600 euros la tonelada para la presente campaña 2023.

Según han indicado en un comunicado, consideran que los 600 euros la tonelada es el «precio justo» para que el cultivo sea rentable, ya que han argumentado que en los lineales los precios están teniendo una tendencia al alza y llevan varios años consecutivos con «una subida brusca de insumos».

En este sentido, la plataforma ha denunciado el «abandono» que a su juicio sufren los arroceros, por lo que consideran que «ahora más que nunca nos sentimos con el derecho y obligación de defenderlo con uñas y dientes para poder vivir dignamente».

Esta petición se suma a la ya mostrada por la organización agraria la Unión de Extremadura, Luis Cortés, quien declaró a Efe que la campaña contará con unas 13.000 hectáreas, lejos de las 22.000 habituales y que “no se estará dispuesto a vender arroz a la baja” debido a la situación actual, con reducciones de hectáreas muy significativas en relación a lo habitual en zonas como Andalucía, Cataluña o Extremadura, y por tanto “con mucho menos arroz en producción, lo que debe apreciarse en el precio”.