La presidenta del Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA), Diana Lenzi, ha defendido una estrategia que rejuvenezca la población en el campo de la Unión Europea (UE), porque la PAC «no ofrece nada nuevo» y «no ha conseguido el relevo generacional» para la llegada de agricultores jóvenes

Lenzi analiza, en una entrevista con Efeagro, las dificultades y las soluciones para asegurar el futuro de la actividad en la UE donde solo un 10 % de los profesionales de la agricultura tienen menos de 44 años.

La primera mujer que preside el CEJA asegura que es el «momento de marcar el camino» hacia una nueva era agrícola, ante la importancia de mantener la producción alimentaria, tal y como se ha probado durante la pandemia y la guerra de Ucrania.

Lenzi responde a la entrevista por videollamada, desde Italia, donde dirige una empresa agrícola heredada que abarca viñedos en la Toscana, cerca de Siena, y de la que se hizo cargo en 2008, cuando decidió coger el testigo de sus padres e interrumpir una trayectoria profesional en la gastronomía.

POCAS NOVEDADES EN LA PAC

La presidenta del CEJA reconoce que la nueva PAC incrementa ligeramente el presupuesto para apoyos específicos a los jóvenes, del 2 al 3% del total.

Pero recalca que la PAC «no está consiguiendo el relevo generacional»: «En 2016 un 11% de los productores (de la UE) tenían menos de 40 años; ahora un 10% tiene menos de 44».

El perfil medio del profesional agrícola de la UE sería, según Lenzi, «de 57 años, de Rumanía, y por supuesto, hombre».

En relación a otra novedad de esta política, la de una mayor responsabilidad a los Gobiernos en la gestión de las ayudas, apunta que si bien podría suponer una oportunidad, en la práctica «replica las mismas disfunciones que antes».

Según Lenzi, durante su existencia la PAC ha tratado de resolver «los problemas de los 30 años anteriores pero no los del presente», lo que a su juicio, ocurre con el régimen actual, que «no tiene en cuenta la nueva percepción de la seguridad alimentaria» surgida tras la invasión rusa.

Recalca que hay una «falta de estrategia para la agricultura en la UE» y para hacerla atractiva a los jóvenes, en lugar de incrementar las exigencias medioambientales, tal y como pretende la Comisión Europea.

Los jóvenes, señala, «hacen planes de negocios para incorporarse al campo» y en el momento en que la explotación se vuelve rentable, a los cinco años, «llega otra reforma de la PAC» y les cambia todo.

Para Lenzi es importante que los apoyos a la «primera instalación en las explotaciones sean «más completos» y mejor enfocados, teniendo en cuenta la rentabilidad, y pensados para un horizonte de diez años, mejor que cinco.

Insiste también en los problemas que tienen los jóvenes en el acceso a la liquidez y a los préstamos.

DIFICULTADES PARA LAS JÓVENES AGRICULTORAS

«Si eres joven y además eres mujer tienes doble dificultad cuando vas al banco», asegura Lenzi, quien indica que aunque un 38% de las explotaciones comunitarias están gestionadas por agricultoras o ganaderas, aún queda mucho más por avanzar para que se visibilice el trabajo femenino en el campo.

Apunta que, pese a ser la responsable de su explotación desde hace más de 14 años, sus proveedores o clientes «aún se fían más» si tienen una conversación con su padre.

«Si eres agricultora tienes que seguir todo un proceso de escrutinio hasta que te reconocen y comprueban que tú sabes más que ellos», añade.

En aspectos de género señala que ve una mentalidad más abierta en los países del norte de la UE que en los del Mediterráneo.

RAZONES PARA EL OPTIMISMO

Lenzi insiste en el valor de la nueva generación de agricultores y de ganaderos de la UE, más cualificados, más mentalizados de que hay que asegurar cosechas y sobre todo, preparados para la digitalización.

Unas nuevas tecnologías que, apunta, permiten que vivir del campo tenga jornadas laborales más reducidas que en el pasado y sea una actividad más moderna en la que «no hace falta estar 24 horas» en el campo u ordeñando.

(Texto: Mercedes Salas / Efeagro)

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